miércoles, 24 de septiembre de 2014

"El salto cuántico", de Carlos Daniel Marchio

Minerva permaneció impasible al concluir con sus primeras revelaciones. Su rostro virtual, como era de esperarse, no reflejó sentimiento alguno. Allí aguardaba, inexpresiva, lista para continuar con las siguientes en cuanto le fuese solicitado. De los astronautas no se podía decir lo mismo. Sus respectivos raciocinios entablaron una lucha titánica por convencerlos respectivamente de terminar de creer en un relato que podía confirmar sus más oscuras y temidas sospechas. Habían presenciado el testimonio sobre tres “pruebas” de aquella raza sobre su propia civilización: los primeros capítulos de los infames Proyectos Exógenos.


1.- ¿De qué trata su novela? 
      El Salto Cuántico narra sobre un futuro lejano en el que se sucede una misión a los confines del Sistema Solar ante la certeza de haberse hallado allí vida animal, la cual concluye inesperadamente en un estrepitoso fracaso que da origen a una peculiar serie de revelaciones.La nave es rescatada por una civilización que resulta ser precursora de la humanidad, y a la vez la responsable de sembrar la Tierra con ella. Ya en el nuevo mundo los astronautas descubren por un hecho inesperado que estos seres no solo son responsables de lo expuesto más arriba sino también de varios hechos que marcaron la historia a lo largo de su desarrollo en nuestro planeta.

2.- Veo que el nombre de los astronautas, Sheena Reed, Bill Johnson y Richard Spenter son angloamericanos, ¿por qué no construiste la novela con personajes más cercanos a ti? Puesto que si es el año 2301, la tecnología aeroespacial podría estar muy avanzada en Rusia o en algún país europeo, por ejemplo.
      Buen punto. Hablamos de ciencia ficción, y en mi opinión el mayor “gancho” que puede tener una historia del género es acercar a la realidad lo máximo posible esos hechos que se narran. En otras palabras: creo que percibimos lo imposible como algo más factible si asociamos que esa ficción en un futuro resultaría más lógica de acontecer. Por eso, aunque nunca se sabe lo que deparará el porvenir (sobre todo el más lejano) estimé poco creíble incluir a mi país como impulsor del proyecto espacial. Así que las acciones descriptivas son llevadas a cabo por las naciones más avanzadas en materia tecnológica. 
     La NASA aparece como organismo impulsor pero también se hace mención a una “Agencia Espacial Europea”, donde tiene lugar el proceso de selección de los astronautas y su posterior preparación para la misión. Y estimo que el hecho de dar principal protagonismo a las naciones abarcadas puede hacer atrayente la novela en el plano internacional, al sentir sus habitantes mayor identificación.

3.- ¿Nos podrías dar un avance sobre cómo son los extraterrestres que se encuentran en el camino?
     Solo puedo adelantar que se trata de seres superiores obviamente, mucho más avanzados que los terrícolas en materia tecnológica. Pero a medida que se avanza en la lectura del libro se descubrirá que en otros aspectos son mucho más similares a nosotros de lo que se podría llegar a imaginar en primera instancia.
  
4.-¿Cuál consideras que es el punto fuerte de tu novela?
     Las revelaciones que se dan a partir del capítulo octavo hacia adelante. Más allá de que hablamos puramente de ficción, su calibre controversial se construye en base a teorías que, a pesar de no ser más que eso, si se analizan con cuidado pueden sugerir respuestas a muchos de los misterios que el ser humano desde sus comienzos pugnó por resolver y aun no ha conseguido hacerlo. Asumo el riesgo de que esas controversias de las que hablo tal vez hagan de ésta una obra polémica pero... ¿cuántas hoy día reconocidas a nivel mundial no han sido catalogadas en un principio como controversiales?

5.-¿Qué te gustó más del proceso creador de la novela?, ¿dónde te sentiste más a gusto?
      Siempre me gustó la ciencia ficción pero el análisis de la psiquis humana me parece aun más atrapante. En esta novela pude conjugar las dos cosas y eso fue lo que más satisfacción me dio.  
     La forma en que pensamos y cómo actuamos en consecuencia, la ética, la moral y la postura que adoptamos frente a las situaciones que se nos presentan son temas por demás interesantes. Siento que El Salto Cuántico me posibilitó volcar al papel todo lo que siempre quise escribir hasta ese momento de mi vida.

6 .-¿Cómo se encuentra actualmente el género de ciencia ficción en Argentina?
     Deprimido, lamentablemente. Al lector argentino le encanta la ciencia ficción pero suele recurrir a la obra extranjera por la escasa difusión que tiene la producción local.
     Hoy en día las editoriales son muy conservadoras y en su afanosa búsqueda de garantías de best sellers cometen el pecado de desestimar nuevos trabajos, desperdiciando la posibilidad de obtener a través de éstos superiores márgenes de ganancias. Y eso ocurre no sólo en Argentina; también en el resto del mundo. Resulta tragicómico ver como se recurre una y otra vez a la reedición de obras clásicas que de tanto comercializarlas terminan gastadas mientras que las nuevas salen a la luz solo gracias al esfuerzo de sus propios creadores, quienes muchas veces no cuentan con las herramientas suficientes como para difundirlas de manera adecuada. Ergo: pasan desapercibidas. Lo mismo ocurre en la industria cinematográfica: ¿cuántas remakes y secuelas tienen algunas películas? ¿Hollywood realmente se ha quedado sin ideas o lo que no tiene es el coraje suficiente para apostar a nuevos proyectos?

7.- Háblanos de tus influencias literarias y culturales. ¿Han sido un elemento clave en El Salto Cuántico?
     Toda la vida me sentí identificado con la literatura. Desde muy chico escribía cuentos cortos e historietas.Mi inspiración en primera instancia fue Stephen King, cuyos libros devoré durante la adolescencia. Poco tiempo después comencé a interesarme por ese gran misterio que representa Universo y a adentrarme en el género literario que lo tiene como uno de sus principales exponentes. Arthur C. Clarke, Isaac Asimov y Ray Bradbury son autores que he tomado como modelos por la calidad de las obras de su autoría que he tenido la oportunidad de leer, pero me familiaricé mucho más con los términos relativos al cosmos a través de un buen número de enciclopedias y de Internet.
Tiempo más tarde abordé el estudio del aspecto psicológico del ser humano, tan atrapante a mi juicio como el ya nombrado.

8.-¿Tú novela ha sido autoeditada? Cuéntanos tu experiencia a este respecto.
     Sí. Fue la única alternativa. A pesar de presentar la novela en un sinfín de lugares (agencias literarias de España inclusive) muy pocos se han tomado el trabajo de evaluarla. Por lo que expuse en mi respuesta a la pregunta número 6 no es ningún secreto que el camino para el autor indie es complicado. Al momento de editar uno encuentra alternativas dado que afortunadamente hoy en día el formato electrónico ha abaratado los costos de forma significativa y muchos sitios web brindan también la posibilidad. Pero el principal problema está en el paso siguiente, igual de importante: la difusión, la promoción.
     En mi caso particular me ha resultado muy difícil dar a conocer mi trabajo. A pesar de la presencia constante en redes sociales (incluso literarias, como Goodreads) se necesita más que perseverancia para poder llegar al lector. Hay vías para hacerlo, estamos de acuerdo, pero acá sí la inversión en la que hay que incurrir debe ser bastante elevada si se quiere encarar algo serio.

9.-¿Cuál será tu próxima novela?
     En este momento me hallo concluyendo un ensayo que tiene como finalidad exponer la perspectiva del ser humano y como ésta influye en el destino que nos depara a cada uno de nosotros.
Tengo en carpeta retomar la secuela de El Salto Cuántico, pero honestamente siento que aun no es el momento. Tal vez en un futuro próximo, cuando vea que esta primera entrega despierta el interés que, considero, puede despertar en el público encararé el proyecto.

10.- ¿Qué libro estás leyendo ahora y cuál recomendarías a los seguidores de La boca del libro?
     Al vivenciar todo este proceso en que se tradujo mi experiencia de edición de este trabajo he comenzado yo también a dar la oportunidad a autores noveles y a los libros electrónicos.
     En este momento estoy leyendo El llanto de la isla de Pascua, una novela de José Vicente Alfaro que invita al lector a adentrarse en la historia de la isla y en posibles hechos que explicarían los misterios que envuelve.


Carlos Daniel Marchió nació en Argentina el 30 de octubre de 1978.
      Es egresado de la Universidad de Buenos Aires y en la actualidad se desempeña como profesional independiente, pero su pasión siempre ha sido la literatura, arte en el que comenzó a incursionar desde temprana edad.
      Autor de varios trabajos reconocidos, se embarca en esta oportunidad en su proyecto más ambicioso hasta la fecha: una novela de ciencia ficción repleta de controversiales revelaciones en base a teorías que, a pesar de no ser más que solo eso, sugieren respuestas a muchos de los misterios que el ser humano desde sus comienzos pugnó por resolver y aún continúan sin respuesta.





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miércoles, 10 de septiembre de 2014

Traducciones de títulos literarios

Cuando yo era chico, ignorar el francés era casi ser analfabeto. 
Con el decurso de los años pasamos del francés al inglés
 y del inglés a la ignorancia, sin excluir la del propio castellano. 
Jorge Luis Borges. Prólogos. 

 
Uno de los condicionantes que nos ayudan a la elección de un libro es el título. Quizá, si supiéramos su título en la lengua de origen, no lo compraríamos o nos replantearíamos su compra. El universo de las traducciones de títulos literarios es demasiado suculento como para dejarlo escapar. Por ello, he estado indagando en la red y el escritor Augusto Monterroso me ha obsequiado con su artículo titulado "Sobre la traducción de algunos títulos" y lo he querido compartir con vosotros. Os dejo con los títulos más famosos y otros no tanto que experimentaron un cambio. En vosotros queda si este fue a mejor o a peor.

@ Kristen Angelo


     1) La importancia de llamarse Ernesto, de Oscar Wilde. El título en inglés corresponde a The Importance of Being Earnest. Puede que resulte sencillo pensar que earnest significa Ernesto en español, pero lo cierto es que la traducción es tan errónea como creíble. ¿Entonces, qué significa earnest? 'Serio' o 'sincero' son algunas de las traducciones. De todas formas, Wilde no perdió seguidores de habla hispana en su obra cómica por este fallo del traductor, ya que, según afirma Monterroso, es posible que la popularidad del autor comenzara en español por la extravagancia del título. Claro, uno ve la película y piensa "pues yo no creo que llamarse Ernesto sea tan importante".

     2) Otra vuelta de tuerca, de Henry James. El título exacto de esta novela de finales del siglo XIX es The Turn of the Screw. Y la traducción literal es Otra vuelta de tornillo. El escritor argentino José Bianco fue el encargado de cambiar la palabra en cuestión como si "otra vuelta de tuerca" quisiera significar mucho más. Actualmente se emplea tal expresión para dar un giro a una historia. Lo que no está tan claro es si Bianco modificó tornillo por tuerca con otra intención desconocida hasta la fecha. 

     3) El sonido y la furia, de Faulkner. Puede que hayáis leído el título original The sound and the fury, y si tus conocimientos de inglés son de un nivel superior, sabrás que esa traducción es tan errónea como traducir carpet por 'carpeta'. Resulta que un ser apellidado Borges fue el primero en confundir a los lectores de español, seguido de otros traductores sin tener en cuenta que "sound and fury" es una frase hecha que significa algo así como "mucho hablar para no decir nada", "meras palabras" o "bla,bla,bla". Fijaos en este pasaje de Shakespeare de la quinta escena de Macbeth: "la vida es solo una errabunda sombra/ un pobre actor que en su honra/ se pavonea y angustia en escena y después/ no se le escucha más; /es un cuento dicho por un idiota/ lleno de estruendo y furia, que nada significa". Si uno presta atención, está todo dicho. 

     4) Merece la pena detenerse en Stieg Larsson y su trilogía Millenium. El primer libro se titula Los hombres que no amaban a las mujeres, en inglés La mujer con el tatuaje de un dragón y en sueco, el título original, Hombres que odian a las mujeres. Pasemos al segundo libro, La chica que soñaba como una cerilla y un bidón de gasolina, en inglés y en sueco La mujer que jugó con fuego. Y, por último, el tercer libro corresponde a La reina en el palacio de las corrientes de aire, en inglés La mujer que pateó el panal de avispones, y en sueco El castillo de aire que explotó.
     Nuestra traducción es idéntica a la francesa, esto ocurre porque los traductores españoles no tomaron como primera opción ni la lengua inglesa ni la sueca, y nos quedamos con la traducción del país vecino.


  5) Esto no sería un buen recopilatorio si Harry Potter no estuviera presente. Por ejemplo, el título original de Harry Potter y el misterio del príncipe es Harry Potter and the Half-Blood Prince, lo que se traduciría por "Harry Potter y el Príncipe Mestizo". Uno puede pensar que debido a las connotaciones culturales y sociales, es mejor que el príncipe tenga un misterio a que sea mestizo. Tomen sus propias conclusiones. El guardián entre el centeno, de Salinger, en inglés se titula The Catcher in the Rye, y en su primera edición fue traducido como El cazador oculto. El cambio vino en una edición posterior como lo conocemos hoy en día. Para opiniones colores, pero yo me quedo con la traducción al español, ya tenemos demasiados cazadores ocultos que no llevan a nada. ¿Y qué me decis del libro de Lou Marinoff Más Platón y menos Prozac? El título original es Platón, no Prozac. ¿Creeis realmente que suena mejor y por eso lo cambiaron? Más que 'sonar mejor', yo diría que faltan palabras.

     6) El sexo y la polémica suelen ser buenos aliados de las ventas. Si no que se lo digan al editor Jorge Herralde. Anagrama dividió Erections, Ejaculations, Exhibitions and General Tales of Ordinary Madness, de Bukowski en dos partes: Erecciones, eyaculaciones y exhibiciones por una parte y La máquina de follar por otra. ¿Hacía falta el verbo 'follar'? Algo parecido hizo Grijalbo con Richard Smith. La traducción literal de Cómo adelgazar follando tendría que haber correspondido a Cómo estar más delgado gracias al sexo. Reformulo entonces la pregunta, pero con un matiz, ¿acaso el verbo 'follar' es sinónimo de venta asegurada? No en todos los casos. Hace poco tuve la ocasión de leerme un libro de Sarah Waters titulado El lustre de la perla. Yo me imaginé que la aludida en el título era una de las protagonistas, pero cuando finalicé su lectura me quedé pensativa. El título en inglés era Tipping the Velvet, y eso no me solucionada nada, ¿Enrollando el terciopelo? Finalmente di con la solución al ver la serie en inglés que la BBC adaptó, y es que 'enrollar el terciopelo' es el sexo oral femenino. Imaginación al poder.
     Ya ven, unos tan explícitos en los títulos y otros buscando otra vuelta de tuerca para decirlo sin herir a los más puritanos.

     7) Sin embargo, en ocasiones el título se mantiene en el original quizá a la espera de que aparezca un osado y lo traduzca. Es el caso de Farenheit 451, de Bradbury o Madame Bovary, de Flaubert. ¿Os imagináis un libro titulado Celsius 232 o Señora Bovary?, ¿créeis que perdería todo su encanto? De hecho, hay un festival de terror, fantasía y ciencia ficción en Avilés, Asturias, llamado Celsius 232. ¡Fantástica coincidencia!


Ya veis que este tema da para mucho. Podría haber hablado sobre otras importantes novelas como La metamorfosis de Kafka, ¿o era La transformación?, o sobre títulos que parecen microrrelatos en español como Si tú me dices lo dejo todo... pero dime ven. Así que os animo a que participen, a que lean el título original del libro que tienen entre manos y piensen cuál les gusta más, ¿el cambio se adecua al contenido?, ¿favorece a la venta de la obra?, ¿es un título atrayente? Puede que las respuestas les abran los ojos hacia un punto diferente sobre cómo interpretar el libro.
     ¿Estáis preparados a conocer la verdad? 



Fuentes:
     -Sobre Stieg Larsson.
     -La piedra de Sísifo.
     -Artículo de Augusto Monterroso, "Sobre la traducción de algunos títulos".