martes, 27 de septiembre de 2016

Isaac Pachón: «Escribo porque quiero seguir siendo un niño: imaginar, jugar, sorprender»


Isaac Pachón Zamora (Badalona, 1978). Escritor de relatos y artículos para diversas publicaciones en formato papel y digital. Se destacar su participación en antologías narrativas tales como Cuentamínate (Ed. Hijos del Hule, 2012), Relato Breve 2.0 (Ed. Imprimátur, 2012) y Porciones creativas: Pluma, tinta y papel (Ed. Diversidad Literaria, 2012). Ganador del Premio de Relatos Revista Entropía (Ed. Entropía, 2013) con el relato «Bellini», que podéis leer entre las páginas de este libro. Coautor del libro Bárbara, Celia, Mariona y otros cuentos de Barcelona (2014). En 2015 autopublica el libro de narrativa Cosas que escribí mientras se me enfriaba el café. En la actualidad sigue colaborando en publicaciones y trabajando en un nuevo proyecto que verá la luz el próximo 2017.



1.- ¿De qué trata tu libro de relatos, Isaac?
     Trata de varios aspectos que me inquietan, tales como el paso del tiempo, la vejez, el amor, el desamor, la felicidad,... Aspectos que de alguna manera me cuestiono y me preocupan y plasmo en forma de relatos. Relatos que entre la narrativa y la poética quieren llegar a tocar la parte más sentimental del lector. Personajes y escenarios diversos bajo una misma inspiración: la propia vida.

2.- ¿Qué criterios empleaste para su ordenación en el libro?
     En primer lugar era importante no repetir la misma temática en dos historias seguidas, que el lector pudiera diferenciar los cambios en las tramas de los relatos era uno de los objetivos principales. Luego alterné los relatos más largos con los cortos con el mismo criterio, cuatro o cinco relatos y un microrrelato de apenas una página (y así hasta llegar a 28). Por lo demás sí que es cierto que algunas de las historias con más gancho están en las primeras páginas del libro, con la única intención de presentarme al lector con mis mejores armas y dar a conocer mi estilo de primeras y sin rodeos. Aún así, muchas de mis historias favoritas se pueden leer a lo largo de todo el libro.
3.- ¿Qué instante mundano se ha hecho grande en el libro?, ¿conservas en la memoria algún instante narrativo de otro escritor que te haya influido a la hora de componer un relato? 
     Sin duda, tomar un café y olvidarse de él hasta que ese enfríe. Este momento tan mundano, como comentas, ha sido sin duda el que más grande se ha hecho. Cientos de fotos del libro con un café al lado o que algunos ya te conozcan por «el escritor del café» hace que no pueda responderte otra cosa. En las historias juego mucho con esos momentos que parecen «normales» pero luego descubrimos por pequeños detalles que son bastante especiales. Pero el título y ese momento en el que se enfriaba el café sin duda es el que más ha crecido.
     Algunas historias del libro quizá puedan recordar a Millás, Zafón, Cortázar e incluso a Ende, pero ciertamente ninguna está inspirada en sus historias, aunque los admire a los cuatro, por supuesto. Me inspiro mucho en la vida y cuando leo a otro autor me dejo llevar y dejo a un lado mi faceta de escritor.

4.- Bukowski bebía whisky, F. Scott Fitzgerald ginebra. Aunque el té es una gran opción, el alcohol parece haber sido la bebida más común entre los escritores. Sé que te han hecho cientos de preguntas sobre el café, pero, ¿has probado alguna otra bebida mientras escribes?
     Sí, ¿alguien no lo ha hecho? (risas) Yo me tomo de vez en cuando un licor de hierbas con hielo. Me gusta, al igual que con el café, tener el vaso a mano y notarlo cerca para tocarlo de vez en cuando.

5.- ¿Cómo describirías tu estilo literario?
     Sencillo, costumbrista, contemporáneo y, en ocasiones, mágico.

6.- He leído que te dedicas a la instalación de pavimentos. A veces se encuentran sinergias en lo más variopinto. ¿En qué crees que te puede haber influido tu trabajo en la escritura?
     Mi trabajo me ha llevado a lugares que de no ser así, de no haberme dedicado a la instalación de pavimentos de madera y vinilo, nunca hubiera visitado. Centros comerciales de madrugada con las persianas echadas, el interior de una basílica muy conocida a las tantas de la noche, túneles de vestuario en campos de fútbol,... Si a todos estos escenarios les sumas un instalador que tiene el vicio loco de observar y crear historias, la mezcla puede dar mucho de sí.

7.- En la actualidad, un escritor no solo es un escritor, también debe saber maquetar, publicitar o distribuir el libro. Cuéntanos, ¿por qué optaste por la autoedición?, ¿qué ventajas tiene?, ¿la recomendarías?
     Opté por autoeditar porque las opciones de edición que tenía sobre la mesa no eran de mi agrado. Es complicado que una editorial grande apueste de primeras por un escritor novel. La principal ventaja de autopublicar es el factor económico, los beneficios son íntegros para ti. De otra manera tendrías que conformarte con el 10 % que ofrecen las editoriales. La recomendaría si tienes buenas dotes comerciales, si no es así mejor optar por una editorial aunque sea pequeña.

8.- ¿Cómo describirías al sector editorial en nuestro país?
     El sector editorial está mutando para dar un cambio importante. Las mismas editoriales que renegaban de las autoediciones están ya formando sus propios departamentos para autores noveles que quieren escribir un libro y ofrecen sus servicios para que vean su sueño cumplido. Pero cuidado, no olvidemos que una editorial es un negocio y las mismas que antes buscaban a lectores como clientes, quieren aprovechar este giro para hacer de los escritores noveles también sus clientes, luego ya encontrar lectores para ellos será más complicado.

9.- ¿Qué autores han sido tus referentes del relato breve?
     Con la locura y el absurdo de Juan José Millás me identifico mucho. De Julio Cortázar me quedo con esa perfección con que hila las historias desde un inicio para nunca defraudarte en los finales. También algunos relatos cortos de Haruki Murakami por sus tramas y personajes han sido, y serán, referencias de alto nivel para mí.

10.- Casi al final de la entrevista, vayamos a la raíz, Isaac, ¿por qué escribes?
     Porque fui un niño. Y podría dejarlo aquí, porque ya es motivo suficiente. Pero continuaré diciendo que quiero seguir siéndolo. Escribo porque quiero seguir siendo un niño: imaginar, jugar, sorprender... Nunca había respondido esto antes y ahora mismo, y quizá por primera vez, es así como lo siento. Gracias por la pregunta.

11.- ¿Podrías recomendarnos algún libro escrito por alguna mujer que te haya gustado especialmente?
     Deseo de chocolate de Care Santos. Admiro y envidio su facilidad para crear decenas de personajes, árboles genealógicos enteros y alternar en una misma novela distintas épocas en diferentes siglos. Muy recomendable.

Blog del autor: http://isaacpachon.blogspot.com.es/

Entrevista realizada por María Bravo

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lunes, 12 de septiembre de 2016

Lo que aprendí de «El impresor de Venecia»

Editorial: Tusquets editores
Colección: Andanzas
Año de edición: 2016
País: España
Páginas: 344.
Hay joyas que de pronto te sorprenden en la librería. Joyas que jamás pensaste leer a corto plazo y que no lucen en su apariencia. Pero cuando te acercas a esas joyas, una enseguida percibe la fuerza que desprenden. Estoy hablando de El impresor de Venecia, una obra de Javier Azpeitia de cubierta negra e interior brillante.

Ya el título nos hace pensar que va de libros por aquello de impresor. Así que constituye un gran reclamo para los que amamos la literatura. Y, por supuesto, ¿quién no ha deseado ir alguna vez a Venecia? El título lo tiene todo. ¿Quién se podía resistir? Así que, pensé, "por malo que sea, algo aprenderé". Y aprendí. Desde luego que lo hice.

Es una novela recomendada a impresores, editores, escritores, tipógrafos y cajista (si es que todavía existe alguno), libreros y todo aquel que adore este sector como si no hubiera otro en el mundo (amén de las fábricas de algodón de azúcar, por supuesto). Se responden todo tipo de temas afines. ¿Cómo se empezaba en una taller de impresión en el siglo XVI?, ¿en qué idiomas se editaban?, ¿solo textos romances y latinos?, ¿qué tipo de obras?, ¿literatura u obras científicas?, ¿cuáles fueron los albores de la letra itálica y su posterior desarrollo?, ¿para qué se empleaba?

Azpeitia nos informa de ciertos artilugios literarios del siglo XVI, en concreto uno que se hacía llamar "máquina de consultar libros", pero que en verdad era una rueda de libros construida por Agostino Ramelli. Un auténtico visionario del e-book.
Si pisas estos pedales, la noria va hacia arriba o hacia abajo, así que puedes cambiar de lectura con hasta diez libros abiertos al tiempo, sin cargar con ninguno ni tener que cerrarlos. Los atriles pasaban con sus libros en sucesión vertical. Es un invento estupendo. Aquí encuentro una referencia a la Biblia, le doy al pedal y va bajando la Biblia... ¿Te das cuenta?Aquí llega. Y entonces solo tengo que encontrar el capítulo correcto y luego el versículo. 

Al girar, la rueda chirriaba cada vez con más fuerza. 

Voy a comercializarlo, para hacer llegar la cultura a todo el mundo. Hay que contar al menos con diez libros en casa para que esto tenga brillo, y mejor veinte o treinta, para ir cambiando.    

Agostino Ramelli, Rueda de libros. Grabado para la obra  
Le diverse et artificiose machine del capitano Agostino 
Ramelli dal Pomte della Tresia. París, 1588.
 Algunas fuentes confirman que la rueda nunca se llegó a construir, aunque su diseño fue copiado con posterioridad en el siglo XVII por Heinrich Zeising y por el inventor francés Nicolas Grollier de Servière. En 1986 y 2012 también se hicieron reconstrucciones, la última trataba sobre las diferentes obras de Vladimir Nabokov.

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Confieso que no es un libro fácil de leer. Quizá haya demasiadas referencias a obras latinas, alusiones a humanistas de la época, como Nicolas Jenson y su famosa tipografía veneciana o tramas referidas a la impresión con un lenguaje técnico demasiado especifício. Por no mencionar la polifónica narración que nos cuenta la historia de Aldo Manuzio, el impresor (y personaje real) que llega a Venecia con el fin de imprimir libros y ser editor de literatura griega con autores tan conocidos como Aristóteles, Sófocles o Herodoto, u obras tan singulares como El sueño de Polífilo. Sin embargo, habrá lectores que sabrán apreciar todo ese marco cultural. En cada página hay un aprendizaje distinto que te hace suponer que no es una obra cualquiera. 

Y es que Azpeitia no solo nos ilustra sobre el pasado, sino también sobre aspectos que todavía se emplean en el presente. Es el ejemplo de la conocida letra cursiva. En El impresor de Venecia descubriremos que Manuzio fue el creador de la imprenta aldina con este tipo de letra inclinada que popularizó (creada con anterioridad por Francisco de Bolonia). De esta manera, se agilizaba la escritura y se empleaba menos tiempo en terminar los libros.

El impresor de Venecia es una novela que no tiene desperdicio. No destaca por su historia, sino por el contenido, que araña lo incunable. Aprendes, saboreas, investigas y descubres algo nuevo en cada página, con una pátina renacentista en su estilo y un contenido difícil de superar. 

Imagen: elcultural.com

Javier Azpeitia (Madrid, 1962) es autor de las novelas Mesalina (1989), Quevedo (1990), Hipnos (1996; premio Hammett de Novela Negra y llevada al cine por el director David Carreras), Ariadna en Naxos (2002) y Nadie me mata (Tusquets Editores, 2007). Como editor literario ha publicado, entre otras, las antologías Poesía barroca (1996), Libro de amor (2007) y Libro de libros (2008). Ha sido director literario de las editoriales Lengua de Trapo y 451 Editores, y profesor del máster en Escritura Creativa de Hotel Kafka y de los másteres en Edición de la Universidad Autónoma de Madrid y la Universidad de Salamanca. En 2015 fue comisario de la exposición 500 años sin Aldo Manuzio, realizada por la Biblioteca Nacional de España, y participó en la muestra La fortuna de los libros, del Museo Lázaro Galdiano, donde uno de los incunables de Manuzio tuvo gran protagonismo (texto de: planetadellibro.com).

Escrito por María Bravo Sancha

miércoles, 24 de agosto de 2016

Libros Pop Up en la Biblioteca Nacional (Madrid)

Dícese de los libros Pop Up los que son libros móviles, movibles, mecánicos, animados, tridimensionales, etc. Pero, ¿qué queréis que os diga? A mí eso del Pop me recuerda a las palomitas de maíz. Me imagino el maíz eclosionando en blanco como cuando abres un libro de estas características y se forman reconstrucciones de castillos, bosques o animales de papel. Pues bien, en la Biblioteca Nacional de Madrid se exponen los antecedentes de los Pop Up. Y una, que disfruta del aire acondicionado en verano más que un niño en una piscina de bolas, ha ido a ver la exposición. Y nadie rechaza un lugar fresquito en Madrid.


En la sala se analizan los orígenes del Pop Up en una jungla de libros con solapas o con discos giratorios con el único fin de manipularlos. Y es que, si en la actualidad son disfrutados en su mayoría por niños, en sus inicios fueron manejados por adultos en libros de ciencias, astronomía o biología.

La exposición se desarrolla en apenas una sala con distintas vitrinas y elementos interactivos. El Pop Up atesora cerca de 700 años de historia. En la Edad Media, el beato catalán Ramón Lull, pionero en escribir en catalán y la lengua neolatina para textos técnicos, filosóficos o científicos les dio vida, pero quien realmente realizó un libro impreso con partes movibles fue Johannes Regiomontanus con el Calendario Regiomontanus de 1482; también destacan Compendio, de Rodrigo Zamorano de 1588 o Delineación de González de Urueña de 1740. Todos ellos con un marcado fin científico, ya que entre los siglos XVI y XVII destacan los libros de astronomía y navegación. También calendarios, relojes o astrolabios.

Tadeo Felipe Cortés del Valle y Castillo Calendario romano, general y perpetuo [Manuscrito] / dálo a luz para utilidad del público Tadeo Felipe Cortés del Valle y Castillo, natural de la villa de Madrid, y vecino de la de Oña, arzobispado de Burgos. - S.XVIII. -Numerosos dibujos coloreados, algunos de ellos movibles, intercalados en el texto. Grabado pegado con la esfera y el globo terrestre (fuente: bne.es)

Hasta el siglo XVIII había dos técnicas de Pop Up: las solapas y las volvellae o las ruedas. Dentro de la técnica de las solapas encontramos Catoptrum microcosmicum (1619), de Remmelin, con varias capas de papel ilustradas con los órganos del cuerpo. También hay otros ejemplos con piezas recortables para construirlos con papel pegado o cosido. Las volvellae se aplicaban a libros sobre adivinación, astrología, retórica o criptografía. Entre algunos ejemplos destacan Veridicus Christianus, de Jan David o la Confession coupeé del franciscano Leutbrewer.

En el siglo XVII se popularizaron como libros infantiles hasta convertirse en una mezcla perfecta entre libro y juguete, y no sería hasta 1979 cuando los Pop Up comenzaron a estudiarse. A lo largo de las décadas, se han contabilizado hasta cuatro géneros de este tipo de libros: 1) El infantil, 2) El espectacular, 3) Los manuales de anatomía, 4) Modernos libros de artista. En total, cuatro géneros que se pueden ver en la exposición, aunque es cierto que se le da un mayor énfasis al manual, sobre todo científico.

Le grand cirque internacional de Lothar Meggendorfer, París, 1887 (fuente: bne.es)

Había un par de objetos interactivos, pero he echado en falta tocar, manosear, curiosear libros de Pop Up, recrearme como en una piscina de bolas. Todos sabemos que la Biblioteca Nacional no se caracteriza por su modernidad precisamente, y esta muestra no se aleja de esa línea. Pero me resulta divertido imaginar a los diseñadores de la exposición preguntándose, ¿cómo hacer una exposición de Pop Up lo más "queso curado" que podamos (entiéndase el eufemismo, por Dios)?, ¿pero nuestra idea es atraer a las familias con niños pequeños? No, no, para nada. Es mejor así, todo antiguo, todo Antes del Pop Up. Ni una pequeña muestra del presente. Nada. Y ecco! Conseguido. Se aprende y se disfruta, y creo que es una visita obligada a todos los amantes del Pop Up.

Astronomicum Caesareum de Petrus Apianus, Ingoldstadt, 1540 (fuente: bne.es)
¡Che! Pero aquí no acaba la crítica, junto a esta exposición, había otras repartidas entre las ocho salas del pasillo. Una dedicada a Shakespeare, otra a Don Quijote o a los mejores libros de fotografía, expuestos en cajas de cartón (abanderando el reciclaje). Creo que sería conveniente diferenciar entre una exposición y otra, porque de pronto apareces ante una vitrina que no tiene nada que ver con la anterior como en un agujero de gusano.

Exposición de los mejores libros de fotografía
En cualquier caso, recomiendo ir a todo aquel que quiera pasar un rato fresquito y disfrutar de la cultura. Verás varias muestras en una y te quedará la sensación de haber estado en varios momentos culturales sin moverte del sitio. Así pues, compren su bolsa de palomitas y disfruten de la función al más puro estilo Pop Up.

INFORMACIÓN PRÁCTICA:
  • Del 10 de junio al 11 de septiembre de 2016
    De martes a sábado de 10 a 20 h.
    Domingos y festivos de 10 a 14 h.
    Último pase media hora antes del cierre.
En la Biblioteca Nacional en la Sala de las Musas, Museo.


Escrito por María Bravo

viernes, 19 de agosto de 2016

Eba Martín: «Hay mucho desconocimiento sobre el género de terror en España»

Eba Martín Muñoz nació en Barakaldo (Vizcaya), aunque en la actualidad reside en Madrid. Licenciada en Filología Hispánica, ha trabajado como profesora de Español para extranjer
os dentro y fuera de España (Bilbao, Salamanca, Polonia o Italia), como profesora de italiano e inglés para empresas y como diseñadora de cursos. Fijada su residencia en Madrid, los últimos años los ha dedicado a su actividad docente como profesora de Lengua y de Latín en secundaria y Bachillerato, compaginándolo con la creación literaria y la corrección de textos. Seres malditos. El orígen es la primera entrega de la saga que lleva el mismo nombre. Actualmente, está trabajando en la segunda parte de la saga: Seres malditos. La conversión, cuyo lanzamiento está previsto para finales del verano de 2016.

1.-¿De qué trata tu novela Seres malditos?
Es una novela coral protagonizada por varios seres, algunos sobrenaturales y otros no (vampiros, nigromantes, demonios, humanos…), de ambiente gótico pero fusionado con otros elementos novedosos, como el humor, el misterio, la magia, el horror y la ternura. Invita a dos tipos de lecturas: la superficial y la profunda (que explora al ser humano y nuestra sociedad, con una gran crítica social envuelta en ironía y humor).

2.-¿Qué te lleva a escribir sobre temáticas tan sórdidas?
En realidad, pese a las escenas de violencia, erotismo y terror que hallamos en la novela, como corresponde a su género, esta no se centra ni regodea en ellas, sino que enfrenta las dos caras del ser humano (pues los personajes están bastante humanizados, con lo que no puedes evitar empatizar con ellos y ver el mundo desde sus ojos de criatura): amor y odio, ternura y violencia, humor y terror... Pese a todo, la gran enseñanza del libro es que el amor es el que nos salva de nosotros mismos, de la soledad, nuestros miedos y demonios. No el amor concebido en plan romántico y bobalicón, sino el amor en mayúsculas.

3.-¿Dónde está ambientada?, ¿cómo son esos escenarios?
Los escenarios son múltiples y siempre reales, aunque algunos sean con cambios hipotéticos cuando corresponde a una escena del futuro. Y muy variados: nacionales y extranjeros, góticos y tiernos, interiores y exteriores…

4.-Háblanos de los personajes, ¿qué les conduce embarcarse en un mundo de tanto dolor?
Cada uno tiene un pasado concreto que les marca, así como su propia naturaleza, pero ni siquiera su bagaje condicionará del todo a estos personajes, sino que habrá espacio para ciertas transformaciones y sorpresas, que deben aprender a sortear o gestionar. Por ejemplo, un demonio de la venganza que se enamora por primera vez, un empático que descubre que también puede dañar…

5.-¿Qué te aporta tu trabajo como docente de español para extranjeros y de Lengua y Literatura a la hora de escribir?
Bueno, hace años que no me dedico a la enseñanza para extranjeros. Ahora enseño Latín y Lengua y Literatura, en combinación con la corrección de novelas, y realmente es algo que no me había planteado. Escribo muchas historias y diseño muchas actividades creativas para mis alumnos, así que supongo que mantiene en forma mi imaginación y creatividad. Por supuesto, enseñar literatura hace que domine muchas estrategias y técnicas narrativas, géneros… Todo eso se aprecia en la saga.

6.- ¿Cómo definirías el género de terror en el sector editorial español?
Débil aún. Hay un público fiel pero escaso y mucho desconocimiento del género y de sus subgéneros. Hemos comenzado a caminar hace relativamente poco, si comparamos la trayectoria de USA con nosotros.

7.- Supongo que serás una apasionada de la novela de terror, ¿qué títulos o autores te inspiran a la hora de escribir?
Me gustan infinidad de géneros, tanto para escribir como para leer. Pero en terror adoro a Stephen King, Anne Rice, Stoker, Dan Simmons, Poe y Quiroga.

8.-¿Crees que la literatura de terror da miedo cuando la lees?, ¿has sentido realmente pavor con la lectura de alguna novela del género?
Eso creo que depende del lector, no del libro. Creo que hay gente con una imaginación tan vívida y portentosa que lo pasa fatal leyendo escenas de terror en un libro y esa misma escena en una película la viviría intensamente. Desgraciadamente, el caso mayoritario es al revés: el libro les da menos miedo porque no realizan la composición mental dentro de ellos, pero si esa escena la vieran en una pantalla, con sus efectos sonoros correspondientes… la cosa cambiaría. Respondiendo a tu pregunta, yo soy del primer tipo y me meto mucho en todos los libros: grito, lloro, me río… lo que toque.


9.- Según tu biografía, te mueves en un entorno de cultura literaria. ¿Se te ocurre alguna idea sobre cómo se podría incentivar la lectura, tanto en jóvenes como en adultos?
Es demasiado complejo para contestar aquí, pero en mi caso trato de aportar mi granito de arena con mis alumnos, con programas y actividades que incentiven la lectura y escritura. Actualmente estoy escribiendo una colección de cuentos de misterio, miedo y fantasía para alumnos de la ESO, con actividades sobre cada relato enfocadas al temario de clase y a estimular su gusto por la literatura.

10.- ¿Podrías recomendarnos un libro de lectura ligera para las tardes de piscina en verano?
No soy mucho de “lecturas ligeras”, lo reconozco, porque lo que no me hace reflexionar o emocionarme suele aburrirme, salvo las cómicas. Maldito karma, de David Safier, es siempre una buena opción piscinera para disfrutar.

Enlace de su página de Facebook para contactar con la autora o seguir su avance en la saga.

Entrevista realizada por María Bravo

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miércoles, 3 de agosto de 2016

«La pasión de Mademoiselle S.», Anónimo

Estoy impaciente por sentir en mi coño la dulce posesión de tu polla, cuya última caricia dejó allí tan delicioso recuerdo. ¿También lo quieres tú? ¿Vamos a saltarnos ahora nuestras normas? Qué le vamos a hacer, te amo demasiado, pero sé que tu vicio sabrá devolverme bien pronto al camino prohibido. Te beso con ternura, amor mío. SIMONE


Editorial: Seix Barral
Título original: La passion de Mademoiselle S.
Año de edición: 2016
País: Francia (París)
Escrito en: 1928-1930
Páginas: 244
Dos simples líneas entrecruzadas en ángulo recto nunca habían transmitido tanto contenido erótico como una imagen explícita. La pasión se esconde en la cubierta, pero al abrir sus páginas, la señorita Simone despliega un arsenal de lascivia y sexo inusual de la época. Así es, estamos ante una novela epistolar ocurrida en París entre 1928 y 1930. La cita del comienzo es solo una pequeña parte del todo. Un todo encontrado detrás de un montón de madera en un desván por el diplomático francés Jean-Yves Berthault, quien se ha encargado de que vean la luz: "Dentro no había más que cartas, amontonadas de cualquier manera y escritas todas con la misma caligrafía".

Así nos lo explica Berthault en el prólogo, quien, después de leer algunas misivas, no le quedó otro remedio que comprar a su amiga la correspondencia que mantuvo Simone con Charles, su amante. Aunque es una correspondencia sesgada, ya que solo se pueden leer las cartas de ella. Su forma de comunicarse con él era mediante el denominado servicio de cartas neumáticas (una red de tubos de aire comprimido que recorrían París a una velocidad de un kilómetro por minuto, que posteriormente fue sustituido por el fax). Se podían escribir hasta un total de 20 líneas de texto, por lo que las cartas de Simone no son muy extensas.

La obra, puramente pornográfica, satura y carga por su repetición. Demasiado sexo, demasiado amor, demasiada lujuria, demasiados genitales restregándose por las páginas en blanco. Solo podemos leer las cartas que Simone escribió, así que tenemos que imaginarnos cómo era Charles, sus gustos, su trabajo o su vida paralela. La correspondencia se nos ofrece de manera unilateral con una elipsis masculina constante. Simone es quien se despacha de una forma nítida sobre sentimientos, emociones y juegos sexuales de todo tipo y perversión.

No hay una clara línea argumental. ¿Qué es lo que realmente ocurre en el libro? Lo único que nos cuenta Simone son sus encuentros íntimos, pero no ocurre nada más. La estructura argumental (inicio, nudo y desenlace) se queda coja a lo largo de 244 páginas. Según Berthault, tardó cerca de un año en seleccionar entre las 200 cartas que quería publicar así como reconstruir la cronología. Me parece un encaje de bolillos. Es decir, al inicio de algunas cartas se puede leer: "miércoles por la noche" o "viernes a las tres". Los que hayan leído Rayuela sabrán que el libro se puede comenzar a leer por cualquier parte. En La pasión de Mademoiseller, abras por donde abras el libro, aparecerán fluidos, lenguas y sexos. Pero en todo ello hay una salvedad, debo ser justa; ya que es verdad que esto ocurre en las tres cuartas partes del libro, pero después sí que hay dos tramas diferenciadas: la práctica homosexual de Charles y el desenlace final de la pareja.

Quisiera descubrir ese auxiliar valioso que aún no tenemos. Con el vientre ceñido por un rabo enorme, así es como me gustaría tomarte. Tu culo ya no se tendería en vano hacia mi vientre, pues con cada embestida sentirías mi polla penetrar más hondo en tu carne, y entonces de verdad creerías que el amante soy yo, pág. 91. 

¿Pero quién fue Simone? De ella sabemos pinceladas que se nos explican en excasas notas a pie de página, como que fue ofinista, culta y de buena familia. Y ahí reside la peculiaridad, ¿por qué una mujer decente empleó ese lenguaje?, ¿dónde lo ha aprendido?, ¿habría alguna obra de la época donde se hablase en tales términos? Recordad la fecha: 1928-1930. Entre los escritores coetáneos, estaban Genet, Pierre Louÿs o Gide, pero ninguno de ellos utilizaba los términos de Simone. No obstante, la protagonista sí vivió en la época de las primera películas pornográficas mudas, de La revista negra de Josephine Baker, así como de un emergente orden amoral parisino. Por último, no hay que olvidar las postales eróticas creadas en Francia, y que circulaban a países de forma clandestina, como los EE.UU.

De cualquier manera, la obra es el súmmun de lo pornográfico. Simone presenta una impecable maestría a la hora de describir gestos, posturas, transgresiones, besos, fluidos, masturbaciones o tríos hasta el punto de adquirir cierto grado de obsesión. En La pasión de Mademoiselle S., no hay un amor platónico, es todo placer físico y carnal de una mujer independiente y liberada. Aunque sí que es cierto que Simone depende de ese amor carnal de Lotte, como apoda a Charles, y los celos se apoderan de ella en decenas de ocasiones:

Siento celos de ti. Celos terribles, y sufriré infinitamente si me entero de que me engañas. Sé que te ocurre alguna vez con tu mujer, por desgracia, pero eso no puedo evitarlo, es así y ya está. Soporto esta situación desde hace dos años, pero sabes que no podría resignarme a verte con otra amante, pág. 235.

Simone y Charles, dos amantes de finales de la década de los años 20. Puede que no fuese en los años 20, o puede que ni se llamasen como tal o, simplemente, que nunca se hubieran encontrado. Aun así, es importante señalar que las cartas existieron relamente, quizá con un transfondo literario. ¿Quién sabe? Pero eso no importa, lo que importa es su contenido: censurado, prohibido, llevado hasta la lujuria más excéntrica. 

Caligrafía ordenada y clara de Simone

Escrito por María Bravo Sancha

jueves, 21 de julio de 2016

Pilar Adón: «Me parece incomprensible y excesivo que un editor te pida dinero por tu obra»


Pilar Adón nació en Madrid en 1971. Su novela Las hijas de Sara (Alianza, 2003) fue una de las diez mejores de ese año. Su libro de relatos Viajes inocentes (Páginas de Espuma, 2005) la hizo merecedora del premio Ojo Crítico de Narrativa, concedido por Radio Nacional de España. En 2010 publicó el volumen de relatos El mes más cruel (Impedimenta), por el que fue nombrada Nuevo Talento Fnac y quedó finalista del premio de la Crítica así como de los premios Setenil y Tigre Juan. Es autora de los poemarios Mente animal y La hija del cazador (La Bella Varsovia, 2014 y 2011). Ha traducido obras de autores como Henry James, Penelope Fitzgerald y Edith Wharton.



1.- Pilar Adón, cuéntanos el porqué de tu pseudónimo. 
     Hace muchos años, antes de publicar mi primera novela, me di cuenta de que tenía ganas de tener una especie de nombre paralelo al mío y de que tuviera una identidad como escritora. Adón tiene cierta vinculación familiar, es un apelativo de mi familia paterna. Me pareció interesante y sonoro.

2.- Del Derecho a la Literatura, ¿por qué crees que has acabado en el campo de las Letras?, ¿en qué momento dijiste, hasta aquí he llegado?   
     Yo empecé a escribir desde muy pequeña. Escribía pequeñas piezas de teatro que luego representaba con mi hermano y también lo que yo creía que eran novelas. Por aquel entonces no tenía ni máquina de escribir. Era todo a mano. A mí lo que realmente me gustaba de pequeña era leer. Cuando me planteé qué quería ser, como consecuencia lógica era escribir. Pero finalmente estudié Derecho. No es algo que me pese ni que me arrepienta, porque el Derecho te da la capacidad para estar mucho tiempo enfrentada a textos.

3.- Te especializaste en Derecho Medioambiental, ¿cómo ha influido este aspecto en tu carrera literaria?, ¿Las efímeras podría ser tu último vestigio a este respecto? 
     El tema de la naturaleza y del medio ambiente me interesa mucho y al final se ha notado en mis novelas. Los protagonistas de Las efímeras se dan códigos de convivencia y pautas para convivir en paz, y me gusta cómo es esa regulación. No sé si será por mi formación profesional del Derecho, pero me gusta toda esa retórica de las leyes. Me encantaba leer el código civil porque está todo muy ordenado. Y el Derecho es un campo donde tienes que encontrar la palabra justa para los códigos.

4.- Las efímeras, una novela sobre la dominación, la dependencia y el deseo de acaparar y controlar la vida de los seres más cercanos. ¿Qué has aprendido al terminar Las efímeras?, ¿qué te ha aportado? 
     Cuando lo he terminado, nada. El aprendizaje es externo al libro por las interpretaciones que te pueden dar los lectores con sus múltiples lecturas. Este se produce durante, porque el proceso de documentación son datos, fechas, conocimiento de los personajes. Mientras dura el proceso de escritura ves cómo los personajes van creciendo y evolucionando. Aquí se aprende a tener paciencia y dotes de observación sobre lo que el escritor tiene que hacer con sus personajes.

5.- ¿En qué grado te has implicado emocionalmente durante todo ese proceso?
     Me he implicado en todo porque no concibo escribir de otra manera. Son muchos años, muchas horas, muchos días con esos personajes en ese sitio con esas emociones, y, en el caso de Las efímeras, esa violencia y agresividad que hay entre los personajes. No te trasforma el carácter, pero sí es verdad que tienes que estar enamorada de los personajes y verles cierto atractivo dentro de la maldad. Yo me dejo seducir e intento que sean seductores. Aunque para mí el gran género autobiográfico es la poesía, también hay cargas autobiográficas en la ficción.

6.- ¿Te has documentado con los sentidos en el bosque o en la sierra de Madrid? 
     Hay mucho conocimiento propio de lo que cuento en la novela que no está ubicada en un espacio concreto. No se habla de ninguna localización exacta. No hay ninguna fecha tampoco. Hay pistas porque se sabe que hay coches. Pero cuando empiezas a indagar y lees encinas, enebros, el monte, hay gente que reconoce el espacio físico donde se está desarrollando la novela. No es que haya hecho una aproximación adrede para escribir Las efímeras, es que es una naturaleza que conozco desde siempre. He tenido la experiencia de estar voluntariamente sola en determinados espacios naturales, no mucho tiempo, porque el terror llega. Y en esta novela hablo del miedo que siente el ser humano ante la naturaleza que no controlamos, la que nos precede y la que va a subsistir.
  
7.- ¿Qué supuso Impedimenta para ti?
    Impedimenta es la editorial que ayudé a fundar con Enrique Redel. Es mi manera de sobrevivir desde un punto de vista alimenticio y económico, y también desde un punto de vista de enriquecimiento literario. Es el lugar donde paso el mayor tiempo de mis días, y la editorial a la que destino mis gustos literarios a la hora de hacer una selección de títulos, de autoras sobre todo. Es el lugar donde yo puedo desarrollarme en mi faceta como editora.
            Mi anterior libro lo publiqué en Impedimenta, El mes más cruel, pero cuando terminé Las efímeras decidí que era mejor separar y tener el trabajo alimenticio por un lado, y por otro lado buscar un editor que estuviera fuera del entorno en el que me muevo todos los días. Un editor objetivo que pudiera leer la novela con otros ojos y que me aportara otras ideas. A la hora de hacer promoción de un libro es muy difícil cuando tú eres la editora.

8.- El mes más cruel, Las hijas de Sara, Viajes inocentes, El hombre de espaldas, ¿qué temas son los más comunes en tu narrativa?  
     Se suele comentar que los escritores siempre escribimos sobre lo mismo, y yo creo que es cierto. En mi caso lo veo clarísimo. Solo tengo que volver a mi primera novela que es El hombre de espaldas y los temas son los mismos. Son distintos ambientes, distintos personajes, pero el tema del miedo, el de la indefensión, la huída, meter a personajes en espacios muy aislados. El hombre de espaldas sucedía en una casa, Las hijas de Sara en otra casa en un entorno muy agresivo con las puertas y las ventanas siempre cerradas porque entraba la arena del desierto. Con lo cual era un doble encierro: el de la casa y el de las dos hermanas. El miedo hace que no queramos cambiar las cosas pese a no estar conformes con lo que tenemos. Y en Las efímeras volvemos a hablar de lugares aislados. Los temas son siempre los mismos y se repiten también en los relatos. De hecho, quiero seguir indagando en ellos.

9.- ¿Qué temas son los indispensables que pides cuando lees una novela? 
     Yo, como escritora, tiendo a escribir lo que creo que a mí me gustaría leer. Como lectora y escritora puedo hablar en términos idénticos. Me gusta que no me den las lecturas machacadas y que pueda participar y aportar, y como escritora intento que mi lector participe. Me gusta que me dejen cierto poso de inquietud que me haga reflexionar. Me pasa en todos los aspectos del arte: la música, el cine... De repente hay algo que suena de una manera rota, que chirría. Me gusta ver un elemento que parece que no encaja, y luego ver que ese elemento está puesto adrede.

10.- Entonces, ¿escribes lo mismo que te gustaría leer?  
    Claro, yo creo que como escritores, el principal lector somos nosotros mismos. Yo no estoy pensando en otro lector, el que me voy a encontrar en presentaciones ni en firmas de libros ni en promociones. Pienso en mí como lectora. Soy una lectora bastante exigente.

11.- Hablando sobre poesía, género que también has cultivado (Mente animal, La hija del cazador...) ¿Por qué crees que la poesía se ha convertido en un género menor?, ¿dónde ha quedado la poesía que estuvo tan en alza en nuestro país hace 60 años, por ejemplo?  
     Yo no creo que la poesía sea un género menor. El lector de poesía es muy fiel. Y ahora se está dando un extraño fenómeno y determinados libros de poesía se venden muchísimo. Centrándonos en la poesía de calidad, que es la que nos hace reflexionar, que nos conmueve, que nos lleva a querer escribir muchas veces, que nos hace cambiar nuestra percepción del mundo, que nos la mastican, que no tiene nada que ver con letras de canciones, esa poesía nunca, nunca va a ser un género menor. Porque creo que está muy vinculada al género autobiográfico, y esa manera de plasmar el yo del poeta siempre va a exigir una disposición por parte del autor y del lector que es imposible que vaya a menos.

12.-¿Se edita más novela que poesía? 
     Yo creo que España está viviendo un momento dulce. Hay editoriales buenísimas: Pre-textos, Vaso Roto, Ella Varsovia (donde yo publico). Están haciendo una gran labor de descubrimiento de autores súper interesante y muy necesaria. Hay gente que está muy interesada y los recitales se llenan.

13.- ¿Cómo crees que se podría incentivar la lectura?
     Yo hace unos años participé en distintas campañas de fomento de la lectura, iba a institutos y hablaba con los estudiantes e intentábamos hacer que los alumnos se emocionaran con libros. Fue un verdadero fracaso, porque de 40 alumnos nos hacían caso 2. Llegué a una conclusión que puede resultar muy brusca pero hoy en día prácticamente todo el mundo tiene acceso a la lectura, a los libros, a bibliotecas. Todo el mundo sabe leer. No es como hace muchos años en España, que había una población analfabeta. Ahora todo el mundo tiene acceso a la cultura. Puede que suene muy brusco, pero quien no quiere leer, se lo pierde. Leer es uno de los mayores placeres que puede tener el ser humano. Te trasladas a otro sitio, estás aprendiendo, buceas en la manera de ver la vida de otros seres humanos. Quien se quiera perder todo eso es su responsabilidad. Estar todo el tiempo intentando hacer campañas y movimiento para que se lea a mí me resultó muy agotador. Quizá no sea muy objetiva porque la experiencia fue muy dura.

14.- ¿Y no crees que es un problema de base? Por ejemplo, en los colegios quitar todas esas lecturas arcaicas para un adolescente, que se tenga que leer El conde de Lucanor y que no se disfrute por ejemplo de Juego de tronos o de otras lecturas mucho más amenas, cercanas y con los problemas de la vida diaria de un adolescente y no de un conde del siglo XIV. 
     Es que nosotros en bachillerato leíamos todas las lecturas obligatorias pero también las que nos interesaban. Y cuando yo terminaba mis ejercicios me ponía a leer Shidarta en clase, que estaba de moda, que por cierto la profesora me regañó. Pero lo que te quiero decir es que puedes leer esas lecturas obligatorias y tener tiempo para leer otras que no son obligatorias. Yo creo que lo interesante es hacer ver que la literatura te aporta otros mundos, te lleva a otras vidas, te forma el pensamiento, te hace ser más crítico, te hace más flexible, menos radical. Creo que la tradición literaria universal hay que aprenderla en el colegio, para mí es esencial tener esa base y luego se pueden alternar lecturas obligatorias con otras que no lo sean. Todo lo que se le pueda aportar a un cerebro joven, bienvenido sea.
15.- ¿Cómo describirías el sector editorial en nuestro país? 
     Es maravillosamente rico. Yo me he dado cuenta en los últimos años, quizá por mi trabajo y mi profesión, de lo que es entrar en una librería y querer llevarte la mesa de novedades. Es apasionante. Yo no creo que haya demasiados libros ni que se publican demasiados títulos. Yo creo que esta riqueza que tenemos ahora mismo de oferta editorial (títulos, traducciones, calidad) es el paraíso.
16.- ¿Qué opinas de los editores que piden dinero por editar tu obra? 
     Es algo que nunca he entendido porque después de que el autor ha trabajado en su libro años y que tengas encima pagar para ver ese texto publicado me parece bastante incomprensible, excesivo. Habrá quien me diga, es que si no se paga no se publica, bueno, pero hay otra manera de perseverar y el criterio de un editor no es el criterio de todos los editores. Hay que tener paciencia y escribir mil veces."La poesía está muy vinculada al género autobiográfico"

17.- ¿Te sientes orgullosa con todo lo que estás consiguiendo?  
     Se suele comentar que del último libro es del que nos solemos sentir más orgullosos, pero siempre estás pensando en un próximo libro. Hay que hacer promoción y defender el libro que acabas de publicar, pero mentalmente ya estás en el siguiente. No me autorrecompenso nunca. Las respuestas de los lectores suelen ser muy agradables. Muchas veces pienso que la gente es muy amable con las críticas. He estado 12 años sacrificando otras cosas por escribir, y eso debería recompensarlo, pero no termino de creérmelo.

18.- ¿Te sientes cómoda en el escaparate literario español?
     A veces se producen situaciones muy antitéticas Lo normal es que una esté en casa o en la editorial muy concentrada en su trabajo, reclamando silencio, muy centrada en los personajes, en la atmósfera. Y de reprente salir, contarlo y exponerte y formar parte de ese proceso de promoción y que hagan entrevistas y fotografías, etc., no deja de ser una relación bipolar, es muy extraño. Pero al final lo agradezco. Cuando contactas con los lectores y descubres distintas interpretaciones, entras en otro proceso distinto y muchas veces aprendes cómo enfocar lo siguiente que vas a hacer.
     Cuando empecé a escribir y leía tanto de pequeña era en gran medida porque no quería tener un jefe, no quería trabajar con compañeros, no quería depender de nadie y por eso en parte decidí hacerme escritora. Yo quería una profesión que dependiera solo de mí. Para escribir estás sola y eso es lo que a mí me gusta.

19.- ¿Qué libro nos recomendarías? 
     Iris Murdoch me apasiona. Te hace reír, llorar, te sorprende. Es muy inteligente con los argumentos que utiliza. Tengo la suerte de poder publicarla en Impedimenta. Pero el primer libro con el que yo lloré siendo muy pequeña, que lo regalaban con unos tebeos, era de una edición de Bruguera, y es Primer amor de Iván Turguénev.


Entrevista realizada por María Bravo

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jueves, 14 de julio de 2016

Federico G. Rudolph: "El autor no debería pagar por ver publicadas sus obras"


Federico G. Rudolph es un escritor latinoamericano, narrador, historiador, biógrafo, periodista y ensayista. Nació en la provincia de Córdoba, Argentina, en 1970. Publicó El Rendar, De Ángeles, De amores y de locos, Cuentos poco conocidos Vol. I y Donde aúllan los vientos (libros de cuentos), además de obras de otros géneros. Ha brindado algunos talleres literarios sobre creación de cuentos en la localidad donde reside y algunas charlas sobre autoedición y autopublicación de libros en distintos encuentros. Federico G. Rudolph ha participado como invitado, a través de sus relatos, en distintas revistas y blogs literarios de Internet. Sus obras publicadas han alcanzado el medio millón de descargas, al igual que las visitas a su blog, Escritos poco conocidos.



1.- Dónde aúllan los vientos es un conjunto de 18 relatos, ¿cuál es la temática prominente? Háblanos un poco de ellos. 
     Casi todas son situaciones límites (de amor, dolor, miedo o muerte) que sacan a los personajes de lo cotidiano. Es a partir de las decisiones de los personajes que se desarrolla cada historia. En general, mis cuentos parten de ahí. Este libro habla del hombre, de los dioses y de los monstruos. Un planteo permanente, que se cuela entre mis cuentos, es el hombre como autor de su propio destino, no importa si son historias hilarantes, de amor o de miedo (o todo eso junto). Como tampoco (todo esto ocurre en este libro) si se trata de un drama o de un relato fantástico o de un cuento de terror o ciencia ficción, por ejemplo.

2.- ¿En qué te basaste para su ordenación en el conjunto del libro?
     Casi todo la obra sigue el orden en que fueron creados los relatos (del más viejo al más nuevo), me parece lo más natural. 

3.- ¿Cuál es el lugar imaginario más sorprendente con el que podemos encontrarnos?, ¿están todos ambientados en la Tierra?
     Solo podría responder esa pregunta como lector: ¿Un valle helado, quizás? ¿Japón en el período Heian? ¿El mismo infierno, o los lugares que nos esperan tras la muerte? ¿Una Tierra del futuro? ¿La morada de los dioses...? No lo sé. Lo cierto es que, para evitar que caiga la tensión de mis relatos, las descripciones que hago del entorno no son muy elaboradas ni detalladas (excepto en lo que importa a la historia) y, siempre, prefiero que sea el lector el que reconstruya cada lugar (para mí es muy importante jugar con la imaginación del lector). La mayoría, sí, están ambientados en la  Tierra, aunque en diferentes épocas (incluso, épocas desconocidas o anacrónicas).
 
4.-Háblanos de la cubierta del libro, ¿por qué elegiste una imagen tan árida?, ¿qué relación guarda con los relatos?
     Necesitaba transmitir alguna de las sensaciones que, como escritor, trato de generar en mis lectores: desolación en este caso (la desolación del infierno, se podría decir). En ese sentido, creí que la imagen de la cubierta iba muy bien con el cuento “Donde aúllan los vientos”, que, a la vez, le da nombre al libro. Por la diversidad de temas, lugares, épocas y personajes que contiene la obra, hubiera sido muy difícil elegir una imagen bajo otro criterio. 

5.- ¿Cuáles son las claves para la elaboración de un buen relato?, ¿cuáles son tus herramientas para su redacción? 
     Existe una técnica narrativa que habla sobre sostener la tensión del texto. Básicamente, se trata de no aburrir al lector. Para ello, tenemos que ser abiertos a recortar (o acortar) nuestro texto lo más posible, quitando lo superfluo, lo innecesario, lo que no aporta a la trama, ya sea personajes, descripciones u objetos que colocamos ahí y que no tendrán protagonismo en el relato. Como herramientas, utilizo Word (ahora estoy probando WPS Writter, que funciona muy bien), el diccionario de la RAE, diccionario de sinónimos y antónimos, y todos los apuntes de gramática de la lengua española que encuentro por ahí (infaltables).

6.- ¿Quiénes son tus autores de referencia en el relato?  
     Esta es fácil (aunque, seguro, me olvido de varios): Voltaire, Isaac Asmiov, Alejandro Dumas, Edgard Allan Poe, H. P. Lovecraft, Julio Cortázar, Jorge Luis Borges, Ray Bradbury, Franz Kafka, G. K. Chesterton, Guy de Maupassant, H. G. Wells, Arthr C. Clarke, Stephen King, Oscar Wilde, Daniel Defoe, Julio Verne, Robert Louis Stevenson y los que voy descubriendo.

7.-Has impartido charlas sobre autoedición y autopublicación. ¿Qué opinión te merece que haya que pagar a un editor para que puedas publicar tu obra?, ¿qué ventajas y desventajas existen?, ¿este procedimiento puede dilapidar el mercado editorial de algún modo?    
     El trabajo de las editoriales es el de lograr ventas (son empresas). Algunos lo hacen invirtiendo (ellos pagan todo el proceso de edición, incluyendo un adelanto de regalías previas al autor, la promoción, la difusión, etc.), son editoriales que publican tiradas de un mínimo de 10.000 ejemplares y no más de una docena de títulos al año; y otros a costas del autor (te cobran hasta el contrato de edición). Hay que tener cuidado con estas últimas y evitarlas, en lo posible (es fácil detectarlas, ya que ofrecen tiradas de 100, 200 0 500 ejemplares como mucho). El autor no debería pagar por ver publicadas sus obras. Antes que caer en estas editoriales es preferible recurrir a los portales de autoedición, que no tienen costo para el autor, más allá del tiempo que uno le dedica, con la posibilidad de llegar a cualquier rincón del mundo. El que uno opte por publicar sus propias obras, de ningún modo afecta los negocios de las editoriales (muchas se han visto obligadas a pasarse, aunque sea en parte, al negocio de la autoedición).

8.-Siguiendo con la autoedición, ¿qué le recomendarías a una persona que acaba de terminar su novela y no sabe qué pasos dar?
     Lo primero es registrar la obra (el plagio existe). Puede ser en SafeCreative o en registro de la propiedad intelectual de su país (o donde tenga pensado publicarlo), y antes de publicar nada, corregir y volver a corregir. Esto o lo podemos hacer solos, tenemos que buscar a alguien que entienda del tema o por lo menos, un lector objetivo que pueda identificar algunos errores básicos, o que nos pueda decir, lo más francamente posible, si se entiende, si se puede seguir la trama, si provoca algo en el lector. Pero hay que agotar la corrección antes de publicar, sobre todo, una novela.

9.-Argentina es tu país de nacimiento, ¿podrías contarnos qué diferencias hay entre España y tu país con respecto a la repercusión que tiene el libro?, ¿existen campañas para promover la lectura?
     Aquí se promueve la lectura en las escuelas, desde la primaria (hay una biblioteca por cada escuela, además de las miles de bibliotecas públicas que están repartidas por todo el país). El libro, en mi país, es un bien muy preciado, si bien, acceder a ellos no es fácil porque tienen un costo muy elevado respecto del poder adquisitivo de la gente, los argentinos nos enorgullecemos de ser ávidos lectores (yo hace algún tiempo que estoy en falta) y hasta competimos entre nosotros por ver quién es el que ha leído más (tema que surge en una charla habitual). No conozco mucho de lo que ocurre en España, aunque una alumna (de cursó uno de mis talleres) me relató que ella, en la localidad en la cual vivía,  no había campañas de lectura por lo que tuvieron que llevar adelante una (con total éxito). No recuerdo el nombre de la localidad.

10-¿Qué libro nos podrías recomendar para este verano, Federico?
     Como aquí ya llegó el invierno, les recomendaría Canción de hielo y fuego (soy fan de la serie y, la verdad, la recomendación, me vendría bien para mí mismo). ¿Cuándo sale el nuevo? ¿Alguien sabe si está tan bueno como la serie...? Gracias, María, por la entrevista (no sé ustedes, pero yo me he divertido mucho).


Donde aúllan los vientos fue presentado en papel (en una edición artesanal) en distintas localidades argentinas en el año 2014 (La Falda, Huerta Grande, Villa Giardino, Córdoba y San Salvador de Jujuy) y está previsto su lanzamiento en versión eBook para fines de este año o principios del 2017 a través de las plataformas Smashwords e iStore (una versión corregida, en preparación).  


Entrevista realizada por María Bravo

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