martes, 29 de noviembre de 2016

El palimpsesto no es un bicho palo

¿Qué queréis que os diga? A mí la palabra palimpsesto me recuerda a un bicho palo o a una mantis religiosa desocupada al sol y a la vez esperando a su amante para arrancarle la cabeza. No me neguéis que la palabra no es curiosa para referirse a un término relacionado con las Letras. Por eso, he querido investigar sobre el origen de esta palabra tan singular en su composición. 

curiosidadesdelmundo.blogspot

Lo primero, ¿qué palabra española tiene tres consonantes seguidas? Tic-tac, tic-tac. Estos son algunos de los grupos consonanticos en español. Tampoco es cuestión de saturar:
                                                           -nst: instrumento, monstruo, etc.
                                                           -mpr: improbable, comprobar, etc.
                                                           -str: distribuir, maestro, etc.
Bien, la palabra palimpsesto también tiene un grupo consonántico: mps. Lo curioso es que es la única palabra con ese grupo consonántico. Venga, os reto a encontrar una, ¡vamos, mis valientes! ¿Veis?, no es un asunto sencillo.

¿Cuál es el origen de la palabra? 

La palabra está formada por palin, que en griego significa «nuevo», y psao, que en griego significa «raspar» o «frotar». La palabra de origen griego apareció por primera vez en 1855, en el diccionario de Gaspar y Roi: Pergamino que se raspaba para escribir en él de nuevo. Muchos fragmentos de autores antiguos se han encontrado haciendo revivir la escritura de los palimpsestos.
El significado no ha variado mucho al que se conserva en la actualidad: manuscrito antiguo que conserva huellas de una escritura anterior borrada artificialmente.  

Ekaterina Panikanova

¿Cuándo comenzó a tener importancia y por qué? 

No, no fue en el jardín de tu barrio (por aquello de bicho palo) ni Darwin tuvo nada que ver. Su origen se remonta a la Edad Media (a partir del siglo VII y hasta el XII). En los monasterios se reutilizaban los pergaminos para poder escribir encima, generalmente eran textos paganos griegos, aunque también latinos. Vamos, eran como hojas en sucio, las mismas que guardamos para imprimir cosas baladíes. En el pasado se ahorraban otro pergamino raspando la tinta con piedra pomez (sí, la de los pies), y en el presente lo hacemos reutilizando otro folio escribiendo por detrás, por ejemplo. Aquí cada uno economiza cómo puede. Algunos de estos pergaminos en sucio o palimpsestos se han conservado como documentos de gran valor, pues el raspado no se realizó con profusión y se han conservado restos de tinta. 

¿Qué palimpsestos importantes se han conservado?

Hasta el siglo XIX no se pudieron identificar este tipo de documentos, ya que fue cuando proliferó el estudio de lenguas antiguas. El palimpsesto más célebre lo encontró el historiador, político y filólogo alemán Barthold Georg Niebuhr (por el nombre ni idea, ¿verdad?) en Verona en 1816. Incluía las Instituciones del juriconsulto romano Gayo y encima se escribieron las obras de San Jerónimo. En el año 1822 el cardenal milanés Angelo Mai descubrió textos de famosos personajes como Marco Aurelio, Homero, Antonino o Cicerón, con su De republica, en palimpsestos de igual importancia. 

Página del palimpsesto de Arquímedes

Pero el que se lleva la palma entre los palimpsestos del famoseo es el de Arquímedes. En el siglo X, un escriba anónimo escribió encima de la obra; y en el siglo XII el manuscrito fue raspado y lavado, después las hojas se doblaron por la mitad para reutilizarse como un libro de salmos y oraciones de un convento de 177 páginas. Gracias a que el borrado no se realizó correctamente, en 1906 el filólogo danés Johan Ludvig Heiberg ya se percató de que Arquímedes había escrito en el manuscrito. Pero no sería hasta 1998 cuando, por medio de diferentes trabajos científicos que se realizaron hasta 2008, se descubrió lo que realmente plasmó Arquímedes. Escribió textos sobre el equilibrio de los planos, sobre las espirales, la esfera, el cilindro o el círculo entre otros temas altamente interesantes, como El método de los teoremas mecánicos, que representa la única copia original existente. Para los matemática, una auténtica delicia.

Así que ya sabéis, cada vez que vayáis al campo y veáis un bicho palo, os acordaréis de que La boca del libro os habló en una ocasión sobre los palimpsestos. Que no tienen nada que ver con el mundo natural, pero ayuda a enlazar conceptos para, cada día, ser un poquito más listos (pero sin excesos).

Escrito por María Bravo





viernes, 18 de noviembre de 2016

Tamara Crespo: «El llamado "periodismo ciudadano" ha contribuido al desprestigio de nuestra profesión»

Sharon Olds, Premio Pulitzer de Poesía 2013, visitó la librería 
junto a su editor en España, Pepo Paz, de Bartleby (de pie a la izquierda). Tamara Crespo de pie en el centro


     Entrevistamos a la librera Tamara Crespo (Barakaldo, Bizkaia), 1971, con sede en la Villa del Libro de Urueña (Valladolid). Licenciada en Periodismo, su carrera profesional comenzó en 1994 en El Mundo del País Vasco. Ha sido corresponsal en Bilbao del semanario nacional Tribuna de Actualidad y subdirectora editorial del Anuario Difor. En el año 2000 se incorporó a la plantilla de El Día de Valladolid, fundado por el Grupo Prisa. En colaboración con la Fundación Joaquín Díaz, de Urueña, donde se afincó en 2001, fundó y dirigió el periódico local El Cisco y la revista bimestral de arquitectura popular Piedras inciertas. En 2004, en Ceuta, trabajó como redactora y se especializó en inmigración, seguridad y yihadismo. En los periódicos de Ceuta ha sido redactora jefe, subdirectora y adjunta a la Dirección. Durante casi un año ejerció también la subdirección de un periódico editado en Melilla.
     En la actualidad, colabora con la revista digital FronteraD y en breve iniciazá una colaboración con El Tintero, la revista de la Asociación de Periodistas de Valladolid. En agosto de 2015, abrió la librería Primera Página, especializada en periodismo, fotografía y viajes. ¿Os apetece conocerla?



1.- Resulta significativo que Urueña haya adquirido tanto prestigio con una densidad de población que no supera los 200 habitantes. ¿Por qué es tan importante la Villa del Libro, la única de España?

Es importante que se ponga el acento en la oferta cultural de nuestro país. En España tenemos un patrimonio histórico y monumental muy rico, como es el caso de Urueña, que conserva una muralla del siglo XII y una ermita románica que es otra joya. En el caso de España el proyecto de la Villa del Libro es institucional, lo puso en marcha en 2007 la Diputación de Valladolid, que también promovió en 1991 la instalación de la Fundación Joaquín Díaz, un centro de investigación y museo etnográfico que cuenta a su vez con un Museo de Campanas y otro del Gramófono. Unos años después, el músico Luis Delgado creó otro en el que muestra instrumentos de todo el mundo. Estas iniciativas demuestran que es posible revitalizar las zonas rurales, aunque por desgracia, la realidad es que muchos de nuestros pueblos se mueren, los jóvenes los abandonan por falta de servicios y de oportunidades y ayudas para ganarse la vida. Si en general es difícil, en un pueblo, lo es más. 




2.- ¿Cómo pueden subsistir las librerías de la Villa con tan poca población?, ¿cuál es el éxito de Urueña?

Habría que definir qué es subsistir y sobre todo, qué es éxito. En estos casi diez años ha habido muchos cambios, la mayoría de los primeros libreros ya no están y no todos los locales que se habilitaron como librerías (diez) lo siguen siendo hoy o están abiertos. No obstante, el reclamo existe y a Urueña sigue viniendo gente que busca ese ambiente cultural, aunque es una demanda muy concentrada en determinadas épocas y en fines de semana, festivos y vacaciones. Yo puedo hablar de mi caso y decir que subsisto (esto no es un negocio) porque vivo en Urueña, que es el lugar en el que he querido vivir, y como he querido vivir, de forma muy modesta y tranquila. Por otra parte, he tenido claro desde el principio que la librería ha de ser un lugar de encuentro de amantes de los libros, y no he parado de organizar actividades para intentar atraer a gente también por mi parte durante todo el año. Soy muy activa en la web y en las redes sociales, tanto de la librería como del periódico local que hacemos en el pueblo, El Cisco.

3.- Tamara, tu carrera profesional se basa en el periodismo. Después de haber trabajado en el departamento de redacción de importantes periódicos españoles, ¿qué te hizo anclarte en Urueña y abrir una librería?

Eso que comentaba antes, la necesidad de algo de paz, que encontré en Urueña hace ya unos años, 16 exactamente, mucho antes de que fuera Villa del Libro. Ejercer el periodismo en España hoy en día es no sólo difícil porque apenas hay trabajo y el que hay es muy precario, sino que además requiere de una fortaleza enorme si se quiere mantener ciertos principios. Yo he ejercido durante 20 años y he llegado a cargos de responsabilidad, como el de subdirectora y adjunta a la dirección de dos periódicos, de lo cual me siento muy orgullosa porque las mujeres no lo tenemos fácil, a pesar de ser muchas en este oficio, para alcanzar cargos directivos. Resistí todo lo que pude y cuando vi que no podía hacer más o que no podía mantener unos niveles de dignidad, tanto laboral como profesional que para mi son irrenunciables, llegó el momento de cambiar de vida. No obstante, el periodismo nunca se abandona, y ahora lo defiendo desde esta otra trinchera de libros.

Entrevista de Tamara Crespo a Mariano Rajoy en un barco en el estrecho de Gibraltar

4.- ¿Hay requisitos especiales para abrir una librería en la Villa de Urueña?

Sí, cuando yo solicité uno de los locales que estaba vacío en ese momento, 2014, desde la dirección de la Villa del Libro me pasaron un documento con las bases, requisitos y el baremo para la adjudicación de las librerías. Presenté la memoria que se exige y aunque me concedieron una, no fue la que pedí, sino otra mucho más pequeña que también estaba vacía. Mi proyecto era para una librería-café y para la realización de exposiciones, conferencias, presentaciones…, pero he tenido que adaptarme al espacio del que dispongo y renunciar de momento a una parte de esos objetivos.


5.- Recientemente he podido leer la novela Mi maravillosa librería, de Petra Hartlieb (reseñada en el blog), donde cuenta el duro trabajo de librera. ¿Cómo fueron tus comienzos (colocación de libros, horas extra, etc.)?

Pues yo la estoy leyendo en estos momentos, me llamó la atención porque es también el caso de una periodista convertida en librera, pero la verdad es que tiene poco que ver con mi experiencia. Yo no tuve créditos bancarios ni amigos que me prestaran dinero (me sorprende mucho que, según cuenta Hartlieb, en Austria parece de lo más común tanto lo uno como lo otro). En mi caso, sólo pude contar con el adelanto de lo que me quedaba de paro (un salto al vacío porque te quedas sin dinero para comer) y con libros de mi propia biblioteca. Tampoco tenía dinero para traerme libros nuevos, las condiciones de las distribuidoras son, en general, muy duras, pero fueron surgiendo algunos ángeles en el camino, pequeñas distribuidoras y pequeñas editoriales, que además son las que tienen lo que busco, una calidad y una exclusividad que no se encuentran en lo masificado, y que te facilitan poder vender sus libros con depósitos razonables, alguna incluso sin adelanto preventa. También las hay más grandes pero con pedidos mínimos asumibles. Ordenar la librería, sólo colocar los libros en los estantes con cierto orden, fue una odisea, y ahí sí conté con la ayuda de mi hermana, y gracias a que mi marido, también periodista, es un manitas, pudimos acondicionar y decorar el local. Cuando entré, lo vi tan pequeño y lúgubre (en eso sí se parece a la experiencia de Hartlieb) que pensé que hasta me iba a agobiar dentro. Hoy, mucha gente nos dice que es muy bonita y acogedora, y es una alegría, como cuando te dicen eso de «Tienes libros muy buenos», que también anima mucho. Más de un año después del comienzo me pregunto cómo tuve la osadía de reconvertirme en librera, he tenido que aprender mucho, y lo que me queda, y algo más duro, sobrevivir como autónoma en este país.  
       »La de Hartlieb es una librería pequeña en un barrio de Viena pero con varios empleados, cosa impensable para mi. Además, según cuenta, en su librería no dejaron de entrar clientes y encargos desde el momento mismo en que abrió las puertas. Aquí nos pasamos días enteros sin ver un alma. Lo único en lo que me identifico con Petra Hartlieb es en lo de no dejar de trabajar: en un año sólo he tenido tres días de vacaciones y descanso medio o, como mucho, uno a la semana. También es verdad que 20 años de profesión periodística te ayudan a resistirlo casi todo: la presión psicológica, la responsabilidad, la exigencia de tiempo, la toma de decisiones continua y arriesgada, la adaptación a los cambios, de personas, de escenarios, de empresas… Eso te curte. Hay una frase que lo ilustra muy bien y me encanta, creo que es de James D. Squires, autor de Chantaje a la prensa, que dice que sólo hay «una cosa más difícil que dirigir un periódico y es montar la carpa de un circo». Ahora, también podría decir que montar una librería, por pequeña que sea, o precisamente, siendo pequeña.


6.- Periodismo, fotografía y viajes. ¿Qué curiosidades podemos encontrar en la librería Primera Página

Pues la librería tiene un poco de todo. He ido trayendo cosas muy interesantes que se están haciendo en los tres ámbitos en que está especializada la librería, algunas de editoriales también especializadas, sobre todo en periodismo y viajes. Desde el principio quise tener, por ejemplo, buenas revistas de las que se están haciendo hoy en día, que apuestan por la calidad y el buen periodismo, y a la gente le sorprende encontrarlas en esta pequeña librería de un pueblo. En libro viejo, descatalogado y curioso hay, como digo, de todo, y también algunos antiguos. Tenemos secciones bien nutridas de viajes, ensayo, libros que hablan de libros y literatura, religiones y mitos, biografías… pero también hay libros para niños (nos encanta que lean libros en papel), poesía, teatro, pensamiento político, narrativa… Como curiosidades, llaman a atención las fotos que tenemos expuestas de Fidel, una pequeña muestra de su trabajo de más de 30 años como fotoperiodista, y objetos traídos de muchas partes del mundo, como fragmentos del muro de Berlín, cuya caída cubrió como enviado especial, un casco y una máscara antigás de la primera Guerra del Golfo y muchas otras cosas de África, América...
Tamara en la frontera de Ceuta, junto al espigón por el que saltan los inmigrantes
7.- Hablando de fotografía y periodismo, ¿qué fotografía sobre otros parajes te inspira y por qué?

Me atrae mucho la fotografía antigua, como documento, fuente de información y también de inspiración.

8.- También eres la directora de El Cisco, el periódico más pequeño del mundo, desde 2001. ¿Cuál era vuestro objetivo inicial? 

Pues la idea surgió en alguna de las conversaciones entre varios «forasteros» de los que habíamos recalado en el pueblo; había dos periodistas, que éramos nosotros (uno de ellos fotógrafo), un diseñador gráfico, Juan Antonio Moreno, y estaba ya desde hacía una década, el etnógrafo Joaquín Díaz, quien se implicó mucho en la creación de esta «hoja volandera» moderna, y al comienzo escribía los editoriales y otras secciones sobre la historia de la villa, además de hacer el crucigrama, que tuvo mucho éxito. También nos echaban una mano el librero Jesús Martínez, la que luego sería su mujer, Carmen Navarro, Alison Canosa, que hacía una sección de recetas, y tuvimos otros colaboradores, como Adolfo Delibes con temas de naturaleza y Carlos Mier, historiador, quien continúa en la segunda época. El objetivo no era otro que recoger la vida cotidiana del pueblo, servir de medio de comunicación de todas esas noticias que antes se quedaban la mayoría de las veces en la categoría de rumor, también se convirtió en una especie de puente entre los habitantes originarios de Urueña y los llegados de fuera, pues tratamos de recoger cosas que importan a unos y a otros. Era un trabajo desinteresado que hacíamos por nuestra comunidad, como sigue siendo ahora.

9.- En el año 2004 cesó la actividad del periódico, que retomasteis en 2014. ¿Qué diferencias existen en el periódico en esta segunda etapa?

Imagen de la web El Cisco
La verdad es que fue muy emocionante comprobar cómo la memoria de EL CISCO se mantuvo entre los carrasqueños, que lo leían con mucho interés e incluso lo habían coleccionado, nosotros siempre lo habíamos distribuido de forma gratuita entre los vecinos, en la primera época tenía sólo cuatro páginas (ahora son doce), y las fotocopias las hacía el diseñador gráfico o, en ocasiones, nosotros mismos. Cuando volvimos, en 2014, al principio sólo quisimos sacar un número especial conmemorativo, pero al volver a editarlo se reactivó el interés de los vecinos. El pueblo ha cambiado en estos años, en la primera época no existía por ejemplo la Villa del Libro, y la verdad es que El Cisco se ha convertido en una fuente de documentación histórica y de la vida de muchos de sus habitantes. Sensible con la inquietud de la gente del pueblo, el anterior alcalde, Manuel Pérez-Minayo, quien también lo era en la primera época del periódico, nos animó a recuperar la edición y se prestó a que el Ayuntamiento colaborara sufragando las fotocopias para que lo pudieran tener todos los vecinos de forma gratuita. El actual alcalde ha decidido retirar esa ayuda, unos cien euros mensuales, de modo que a partir de ahora no podremos repartirlo gratis, cobraremos 1,5 euros por ejemplar para ayudar a su mantenimiento. Respecto a los contenidos, en esta segunda época tenemos nuevos colaboradores que se suman a Carlos Mier, y que son Óscar Abril, de Urueña y arquitecto, además de la periodista asturiana Isabel Marina, ocasionalmente, Miguel Ángel García, un médico aficionado a la historia con casa en el pueblo, y el joven vallisoletano Saúl G. Amado, que colabora con otros medios. Una gran diferencia respecto a la primera época es que cuando empezábamos sólo se editaba en papel, y ahora disponemos de página web, en la que pueden leerse y descargarse también todos los números de la primera época, y somos muy activos en las redes sociales, lo que nos abre al mundo. Sólo en Facebook tenemos casi 1.600 seguidores, y en Twitter son a día de hoy más de 750. Hace poco inauguramos una sección muy divertida, originario como él El Cisco Urueña por el mundo, a la que los lectores nos envían fotos del periódico en muchos lugares; la comenzamos nosotros mismos en un viaje a Kenia y ya tenemos fotos del periódico en Japón, Madrid, Normandía, París, Cuba, Londres, Escocia, Polonia y Malta. Un periódico de estas características es todo un experimento y un reto para unos profesionales de la información, una experiencia muy singular que da muchas satisfacciones, pero que también tiene su dificultades, porque el contacto con las personas a las que va dirigido es muy directo y cercano. Y como decimos, es periodismo local pero hoy en día, con Internet y las redes sociales, todo tiene alcance universal.

En Masai Mara (Kenia)
10.- Mayoritariamente, a quién va dirigido vuestro periódico. ¿Cuál y cómo es su radio de difusión?

La edición en papel se distribuye sólo en el pueblo, pero como decía, internet permite pasar de lo local a lo universal. Lo que contamos en EL CISCO puede leerse ahora en cualquier parte del mundo.

11.- Como experta en el sector de prensa, ¿qué consejos le darías a alguien que quiere abrir un periódico, ya sea online o digital?

Primero, la profesionalización. El llamado «periodismo ciudadano» ha contribuido al desprestigio de nuestra profesión, cualquiera puede hoy en día difundir información, pero no todo el mundo está preparado para hacerlo bien, con el rigor y la responsabilidad que conlleva. La crisis, que en el periodismo ya se arrastraba de antes, ha llevado al cierre de muchos medios de comunicación y a una absoluta precarización laboral, y algunos compañeros han reaccionado intentando hacer por su cuenta lo que ya no es posible hacer bajo el paraguas de un gran medio. Hay fórmulas, como las suscripciones o el micromecenazgo, aunque es un campo limitado. Pero no puedo dar más consejos sobre ello, porque nunca lo he intentado. El CISCO lo hacemos de forma altruista, no cobramos nada por ello.

12.- ¿Crees que has cumplido tus objetivos profesionales, Tamara?

Pues en el periodismo modestamente creo que sí, cuando era una niña, en un barrio obrero de Vizcaya y sin antecedentes familiares, o cuando estudiaba la carrera, trabajando en vacaciones para poder seguir con los estudios, no podía imaginar que ejercería como periodista durante tantos años, en medios de distintos puntos del país y en temas tan variados. Tampoco que llegaría a ser directora adjunta de un periódico. El periodismo me ha dado muchas satisfacciones y lo he ejercido hasta donde he podido con compromiso y honradez. Ahora tengo nuevos retos y objetivos como librera, un oficio que también me apasiona.

13.- Recomiéndanos un libro para viajar, preferiblemente que nos descubra Valladolid o Castilla y León. 

Pues para viajar por Castilla y León, el libro de un erudito, la Guía espiritual de Jiménez Lozano. También Historias viejas de Castilla la Vieja, de Delibes o, más reciente, y sobre Valladolid, Los viajes de la cigüeña, de Gustavo Martín Garzo. Un libro actual cuyo enfoque me ha subyugado, aunque no habla sólo de Castilla y León, es La España vacía, de Sergio del Molino, editado por Turner. De viajes en general, cualquiera de los que edita Varasek, La línea del Horizonte, Círculo de Tiza, Libros del KO o Confluencias, por citar sólo algunas y, por supuesto, los clásicos, siempre hay que buscar en los clásicos.


Muchas gracias por visitar La boca del libro, Tamara. Seguro que muchos lectores se han quedado con ganas de visitar Urueña, La Villa del Libro de España y la librería Primera Página.


Entrevista realizada por María Bravo. 

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¡ATENCIÓN!

Si eres escritor y te gustaría que te hiciera una entrevista en La boca del libro, no tienes más que escribirme a mb.sancha@gmail.com y hablamos. Pero no te preocupes, si no eres escritor, pero tienes algún negocio relacionado con las letras, blog o idea literaria y también quieres promoción, escríbeme a mb.sancha@gmail.com y hablamos (sí, es el mismo correo :)









viernes, 11 de noviembre de 2016

«Mi maravillosa librería», de Petra Hartlieb

Son especialmente simpáticos la clientela que primero me encarga el libro y que a los tres días me lo presta porque le ha parecido muy bueno (...) Los que no saludan, los que encuentran que nuestro papel es «realmente feo», los que se indignan porque no tenemos un libro de hace cuatro años sobre los Habsburgo y tardará un día en llegar si lo encargamos, a los que les parece incomprensible que no sepamos de memoria si el libro que nos encargaron hace tres días ha llegado o no. Los que piden descuentos por principio (pág. 194). 

Editorial: Periférica
Año de edición: 2015
País de origen: Austria
Páginas: 233
¡Feliz día de las librerías! Las aletas de mi nariz ondean cuando captan una novela que trata sobre libros. Si en la anterior crítica hablé sobre El impresor de Venecia, en esta ocasión mi nariz me ha advertido sobre un título que habla por sí solo: Mi maravillosa librería, una obra que actúa como paraíso para el amante de los libros. La historia, basada en hechos reales, es simple. La misma Petra Hartlieb nos cuenta en primera persona cómo nace su librería en Viena (sin ser realmente conocedores del paso que estaban dando). Esta decisión obliga a su marido y a sus hijos a cambiar de ciudad (Hamburgo) y vida de manera radical, hasta dejar atrás puestos de trabajos muy bien remunerados. Contratiempos, jornadas de 24 horas y una lucha incansable por conseguir lo que una ama, conseguirán que Hartlieb mantenga su maravillosa librería abierta.

Es una guía indispensable para todo novel empresario que pretenda abrir una librería. La autora es austriaca, pero expone una serie de obstáculos y salvavidas que se dan en muchos países, con los que el lector pronto empatizará tenga o no un local de estas características. Porque todos sabemos lo coñazos que podemos llegar a ser cuando no sabemos el título de un libro y le ofrecemos toda clase de pistas a cual más surrealistas a la librera, por no mencionar la famosa pregunta de qué libro le recomendaría usted a mi abuela, o cuando pretendemos entrar a toda costa cuarenta segundos antes del cierre.

El librero curtido que lo lea se verá reconocido cuando Hartlieb hable sobre la variedad de comerciales que van a venderte las novedades de su editorial. Sobre interminables facturas, la conversión de tu casa en un almacén, qué criterio se sigue para  la colocación de libros, cómo carga los libros en presentaciones o firmas de libros. Sobre la pesadilla de que abran una librería-supermercado frente a tu librería y tengas que despedir a todos (aunque eso en España es improbable que ocurra. No lo de despedir, que eso es deporte nacional, sino lo de que abran una librería-supermercado). O sobre el gigante Amazon e Internet y el daño que hace a los pequeños comercios cuando un usuario prefiere comprarlo en Amazon a acudir a la librería que tiene a tres minutos de casa, pese a que el precio será el mismo.

Es una lectura amena con la que descubrirás qué se esconde detrás de una librería, disfrutarás de cada anécdota, sabrás cómo es el librero del siglo XXI, sus preocupaciones por no saber conjugar familia y trabajo o por no pagar más a sus empleadas. Desde aquí, quiero abrir una lanza a favor de todos los libreros súperpersonas que se esfuerzan día a día por ofrecer lo mejor de ellos mismos. Son todoterrenos que merecen ser valorados. Y en la novela esto también se ve reflejado.

Lo que cobran mis empleadas no compensa en absoluto todo lo que saben, pueden y hacen. Dominan la literatura y todos los temas relacionados con ella, conocen la ortografía correcta de los títulos en francés e inglés, entienden de geografía y de política, están al tanto de lo que puede interesar a gente solitaria y mayor, saben de ayuda en todos los ámbitos de la vida, desde el divorcio y la separación a los niños con sida, pasando por el problema de los perros que hacen sus necesidades dentro de casa. Sobre todos los temas imaginables de un libro, y nosotros lo conseguimos, y nuestro consejo es gratis (pág. 77).

Todos deberían leerlo para saber qué se esconde detrás de una librería. No todo es pasión por los libros, sino sacrificio por pagar facturas y enfrentarse a los obstáculos del día a día. Sin duda, y hablando sobre los estragos que hace Internet, me quedo con una frase del libro cargada de filosofía: Internet sobra cuando hay que pelar 20 kilos de patatas (pág. 233). Y quien dice patatas dice disfrutar de las cubiertas de libros o de las historias de gente corriente. Ahí, lo dejo. Eso sí, no dejen de entrar en Internet para leerme.

Puedes acceder aquí a la página de la librería. Si tienes tiempo libre y rebuscas sin descanso en su web, encontrarás un vídeo de la librería. Es realmente curioso saber cómo es este espacio después de haberte leído el libro.

Una cosa más, ¿conocéis alguna novela que trate sobre libros? ¿o debo dejar que las aletas de mis nariz me lleven hasta el próximo hallazgo?



Petra Hartlieb nació en Múnich en 1967 y creció en Austria, donde estudió Psicología e Historia. Posteriormente trabajó como periodista y crítica literaria en Viena y Hamburgo. En 2004 recuperó con su marido una antigua (y hoy mítica) librería vienesa, que rebautizó con su propio nombre. Junto a Claus-Ulrich Bielefeld ha escrito una serie de novelas policíacas que publica la prestigiosa editorial suiza Diogenes (fuente Editorial Periférica).



Escrito por María Bravo Sancha

 









lunes, 31 de octubre de 2016

Ismael M. Biurrun: «Hay que renunciar a competir con el cine. La capacidad del susto es casi imposible»


Tarde de frío y lluvia. Ismael no nos da calabazas y nos acoge en su manto de terror por unas horas, sin anestesia y con su monstruo acechando en la mesa contigua. Martínez Biurrun (Pamplona, 1972) es uno de los autores más reconocidos del nuevo género fantástico español. Licenciado en Periodismo, trabajó como guionista antes de dedicarse en exclusiva a la escritura. Ha publicado las novelas Infierno nevado (Equipo Sirius, 2006), Rojo alma, negro sombra (451 editores, Premio Celsius de la Semana Negra de Gijón a la mejor obra fantástica de 2009 y Premio Nocte de la Asociación Española de Escritores de Terror) y Mujer abrazada a un cuervo (Salto de Página, 2010), con la que obtuvo de nuevo el Premio Celsius en 2011. Ha participado con sus relatos en las antologías Visiones (AEFCFT, 2006), Hombre Lobo (451 editores, 2008) y Aquelarre. Antología del cuento de terror español actual (Salto de Página, 2010). El escondite de Grisha es su cuarta novela (fuente saltodepagina). En 2017 saldrá a la venta su nueva publicación Nebulosa, con la editorial Valdemar.



1.- En este mes del terror, queríamos hablar con Ismael Martínez Biurrun, dos veces finalista del premio Ignotus, y del premio Celsius. Tú que te mueves por lo oscuro, ¿cuáles son las características del género de terror en la actualidad en España?

     No sé puede hablar del género de terror en España como algo homogéneo. Somos una veintena de autores y cada uno escribe a su manera. No creo que haya una corriente común, aunque todos nos conocemos porque es un mundillo muy pequeño. Javier Calvo, en Jot Down, aportó el término de nueva narrativa extraña para los autores jóvenes que están publicando fantástico ahora mismo, pero él mismo reconocía que no reunían las suficientes características en común para considerarse una «generación». Dentro de esa etiqueta «narrativa extraña» cabría casi cualquier texto no realista hecho con libertad total y sin miedo a la mezcla de géneros, sobre todo. Más allá de eso, cada autor ensaya sus experimentos por su cuenta, sin encomendarse a dios ni al diablo.

2.-¿No hay ninguna línea clara entonces?

     No, para nada. Porque no ha habido un gran éxito, entonces no te puedes agarrar a eso. No hay una moda, no existe. Ojalá existiera una moda, una novela o un autor que realmente combinara la calidad con los superventas para remover al público y que le picase la curiosidad. En España de calidad literaria vamos muy bien pero de ventas vamos fatal. Supongo que también lo podrán decir los escritores realistas o de otros géneros. 

 
3.- Este mes se ha celebrado la Semana Gótica de Madrid, ¿qué representa para la cultura madrileña?     

     Hay que felicitar a Marjorie Eljach, la directora, y a toda la gente que trabaja con ella, porque a partir de la nada han creado un evento cultural con unas características absolutamente únicas. Aunque dentro de la semana te encuentras charlas de diverso tipo. Yo empecé a participar en la semana gótica desde su primera convocatoria y siempre me he sentido muy cercano. No sé si lo que escribo se puede caracterizar de gótico o no, pero da igual porque en los Encuentros de Literatura importa mucho más la literatura que la pureza del género. Y eso me gusta. Me gustan las charlas donde el público a lo mejor no es muy numeroso pero casi siempre sabe mucho más que tú, porque son verdaderos expertos y amantes del género. Aunque reconozco que hay un 80 % de la semana gótica que no conozco, la estética y la música góticas me resultan un poco más ajenas que el gótico literario.

4.- Eres un fiel seguidor de Lovecraft, ¿qué te ha aportado a tu manera de escribir?

     Posiblemente nada. Yo adoro a Lovecraft, es una rendición incondicional, pero como autor hay muy poco que puedas tomar de él más allá de su mitología, de los dioses y toda la imaginería que inventó. Eso puedes copiarlo y hacerlo a tu manera. Lo que no puedes copiar es su estilo. Es imposible, fue algo excesivo incluso en su época. Era un personaje tan extremo en su forma de escribir que incluso se ha cuestionado y se sigue cuestionando su calidad literaria. Si lo comparas con Poe sale mal parado; el dominio del diálogo, la construcción de escenas, la psicología de los personajes. Pero Lovecraft renuncia a todo esto de una forma voluntaria, es una puesta totalmente extrema y personal. Lovecraft tenía muy claro que él no buscaba el éxito comercial, o al menos eso decían sus cartas. Él buscaba una forma estética completamente radical que creía que era la única en la que podía transmitir emociones de terror cósmico. Él renunciaba a toda psicología humana, no le interesaban para nada los asuntos terrenales, las relaciones sentimentales, el sexo ni el dinero, los dos asuntos principales de los que trata el resto de la literatura. Solo le interesaba la mente humana confrontada contra el abismo de lo no humano.
Cthulhu
5.- Una de las lecturas obligatorias en países de habla inglesa es El señor de los anillos,  1984 o Los juegos del hambre. ¿Dónde quedan esos géneros de terror, fantasía o ciencia ficción en los planes de estudio escolares de nuestro país?, ¿por qué tenemos esa gran diferencia y qué supone para nosotros?

    1984 lo tiene todo. Es una novela de ciencia ficción y de terror, no hay nada más terrorífico que lo que presenta. Literariamente es de un nivel increíble. Novelas como Los juegos del hambre funcionan muy bien para enganchar a la lectura, lo sé porque mis hijos también las han leído y les han encantado. Pero es verdad que hay muchas lagunas. No sé si Lovecraft sería recomendable, supongo que no, a diferencia de Poe que sería casi obligatorio, igual que Cortázar.
            A nosotros nunca nos recomendaron un libro fantástico en el instituto. En ese sentido soy optimista, y creo que estas generaciones vienen sin esos prejuicios. Harry Potter, por ejemplo, es una maravilla. Yo se lo he leído a mis hijos y ellos lo han releído por su cuenta y me doy cuenta del poder que tiene. Es inmenso. Tienen su complejidad. Cuando dicen que terminan leyendo 50 sombras de Grey ya me preocupa un poco más, porque ha habido una degeneración brutal de calidad literaria. Supongo que cuando se crea el hábito de lectura algo tiene que permanecer. De hecho, creo que sería un error meter a los chavales en el colegio libros muy tochos o densos, creo que es contraproducente.

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6.- ¿Te refieres al Quijote?    
      Al Quijote le tengo bastante manía. Es obligatorio hablar maravillas del Quijote. Se trata de una novela creada en contra de todas las novelas “imaginativas” de la época —el pulp de entonces eran las novelas de caballería— y es la piedra angular de toda la literatura posterior escrita en este país. Y me da un poco de rabia que sea nuestro referente. Al mismo tiempo Shakespeare estaba escribiendo Hamlet, con una apertura de mente hacia lo fantástico incomparable. Aquí siempre ha habido ese prejuicio hacia lo imaginativo, supongo que herencia de la Iglesia Católica, pero por fin creo todo eso está superado. Solo que ahora mismo estamos en una crisis general de ventas de libros. Cuando la pasemos, habrá que ver cuál es la posición real del género fantástico. 

7.- En una entrevista al Cultural dijiste: Yo aspiro a que haya autores netamente fantásticos en España, como hay en otros países (…) nos falta esa referencia. ¿No crees que con la crisis hay decenas de referentes que no han tenido la oportunidad de que les vea una editorial o que no tienen dinero para autopublicarse?, ¿referentes que están pululando por Amazon esperando ser reconocidos? 

     Es posible. Yo tengo una visión de esto un poco antipática. Creo que hay una sobreoferta de libros de ficción. Cada vez que entro en una librería pienso que para qué voy a seguir escribiendo. Y eso sin mirar a los clásicos, solo novedades. Si entras en Amazon, la oferta es inabarcable. Estoy seguro de que hay grandes joyas, pero, ¿cuál es el filtro?, ¿cuál es la guía que puede servirte para orientarte? Es un océano inmenso. Porque si la guía es Los más vendidos de Amazon, debemos ser conscientes de que esa lista no tiene nada que ver la calidad literaria. También es reseñable el precio ultrabajo o incluso regalado de algunos libros en Amazon, muchos autoeditados, que está generando unos hábitos de lectura nocivos. La gente prefiere leer gratis o casi gratis lo que sea antes de hacer un trabajo más selectivo y pagar por ello. Por eso Amazon no me cae excesivamente simpático, y creo mucho en el filtro de las editoriales. Las editoriales son gente que se equivoca, son gente con intereses personales, a veces de lo más variopintos y discutibles, pero son necesarias, al igual que haya muchas con diversidad de géneros y de estilos. Ese eslabón es fundamental. 


8.- Es imposible leer todo lo que se publica. En España se registra una media de 250 títulos al día. Se edita mucho más de lo que se lee.  

     Es que las editoriales están enganchadas a un programa viciado que ellas mismas generaron, que consistía en saturar las librerías de papel. Yo te doy 20 novedades y dentro de un mes me las devuelves pero en vez de pagarte por esas devoluciones, lo que hago es que te doy otras 20, y van pagando así con papel. Es una forma de hacer una bola gigante que en algún momento puede estallar, y ya está estallando. Es un sistema insostenible y encima no permite que ningún libro pueda calar, porque la rapidez con la que se van sustituyendo unos papeles con otros no da tiempo a que alguien pueda ser descubierto si no lleva detrás una gran campaña promocional.

9.- ¿Por qué escribes terror? Solemos asociar el contenido con el interior de las personas, ¿alguien te ha insinuado que eres una persona atormentada por el género que empleas?

    Escribo terror porque desde el principio era lo que me gustaba: leer, escribir y ver cine del género. Quizá de una forma obsesiva (risas). Pero realmente no sé por qué. Debería psicoanalizarme pero no lo voy a hacer, porque puede que eso sea malo para mi escritura. No me considero para nada una persona oscura ni perturbada, aunque las bromas sobre la salud mental de los autores de horror son recurrentes. Pero es curioso lo que dices, porque no está clara la correlación entre el carácter y el género que uno escribe. En el caso de Poe parece más evidente porque parece que tuvo una vida bastante complicada. Lovecraft era una persona que no salía de su casa, tenía una vida plácida, al margen de sus estrecheces económicas y de su salud, pero no tuvo realmente grandes emociones ni motivos para ser una persona atormentada. Yo creo que eso posiblemente viene en los genes. Lovecraft me recuerda en esto al Bosco, que tampoco salió de su pueblo, tenía una vida acomodada, y mira lo que llegó a salir de su cabeza. No está claro cómo funciona esa alquimia monstruosa, pero algo torcido debe haber. Prefiero no investigar. 

10.- Eres autor de novelas de terror como Infierno Nevado, Mujer abrazada a un cuervo o El escondite de Grisha, aunque es cierto que mezclas varios géneros: policíaco o ciencia ficción. ¿Qué temas son los que tratas en tus libros?    

     A la hora de escribir no me planteo qué género o qué fronteras voy a transitar. En la última novela, Un minuto antes de la oscuridad, el elemento de la ciencia ficción cobra un peso mayor, pero realmente yo no me lo planteo. Lo que me interesa es poner personajes con los que el lector pueda identificarse, en situaciones domésticas o reconocibles para el lector, y a partir de ahí les empieza a suceder algo extraño. Ese es el planteamiento del relato clásico fantástico: de cómo lo extraordinario irrumpe en lo ordinario. Sí que hay temas recurrentes, como el de la paternidad y la relación con padres e hijos, de familia y de pareja, pero no sé si es un tema o simplemente mi forma de abordar todos los temas. No tengo muy claro cuál es la espiral de pensamientos que se genera en la cabeza a la hora de crear. Yo dejo que mi cerebro funcione por libre y vaya sacando las historias por donde quiera. Habitualmente se dice que una historia surge cuando se combinan dos ideas que en principio no tienen nada que ver, pero que andan por ahí, como dos átomos en la cabeza y en un momento dado colisionan.

11.- Creo que la sensación de terror es una de las más difíciles de conseguir por parte del lector. ¿Con qué novelas has sentido realmente miedo?
Hay que renunciar a competir con el cine. La capacidad del susto es casi imposible, puedes conseguir ciertos sobresaltos si sorprendes al lector con un giro inesperado. Pero sí se puede generar, y en ese sentido es más profundo que el cine, cierto estado de inquietud. Cuando lees, todo tiene que pasar por tu intelecto, no va directamente a los sentidos como en el cine, y a través del intelecto sí se puede generar una ansiedad que es más profunda y perturbadora. Hay casos particulares como La semilla del diablo, que tanto la novela de Ira Levin, como la película de Polanski están muy bien sincronizadas y transmiten una sensación muy parecida de ansiedad. Eso se hace con situaciones, diálogos o con pequeños detalles, gestos. Lovecraft, de una manera completamente distinta, generaba una atmósfera estremecedora, y sí puedo decir que me dio miedo cuando lo leí. Las montañas de la locura es el relato más largo que escribió; te va contando una expedición por la Antártida de una forma muy minuciosa, detallada, plomiza, pero te llena la cabeza, te hipnotiza con su lenguaje recargado. Estás ya dormido, como en otra dimensión, y entonces es cuando te saca sus criaturas. Stephen King y los escritores posteriores somos más esclavos de crear escenas con los recursos de tensión como en el cine. Metes un elemento de suspense, lo dejas un poco oculto y lo vuelves a sacar después. Tienes que jugar con lo que se ve y con lo que no se ve, con lo que el lector sabe y con lo que no sabe.

12.- ¿Cuáles son las mayores diferencias del terror de antes y del terror de ahora?

     La influencia del cine ha cambiado nuestra forma de escribir. Yo escribo de una manera muy cinematográfica, entre comillas claro, porque me gusta la tensión en la escena y la narración en tiempo real. Después de King se ha convertido casi en obligatorio el show, don’t tell: muéstramelo, no me lo cuentes, no me lo resumas. Ahora, por ejemplo, casi todas estas novelas juveniles que están muy de moda como Los juegos del hambre o Divergente, están escritas en tiempo presente y tienen un ritmo muy cinematográfico. El tiempo presente parece más efectista porque está sucediendo ya, es más directo.

13.- ¿Crees que escribir en primera persona es la forma más cercana de contactar con el lector?

     Sí, posiblemente, pero a mí me parece la más difícil. Yo la he utilizado un par de veces; pero da miedo, porque meterse en la mente de un personaje es muy exigente. Si quieres hacerlo bien, si quieres crear una psicología compleja y creíble, te lo tienes que trabajar. 

14.- Castillos encantados, vampiros que viajan en calesas, ¿con qué clásico de terror te quedas?

     No soy muy de castillos y calesas… Si vamos a los clásicos, y por no volver a citar a Lovecraft, me quedo con uno de sus precursores, William H. Hodgson. Recuerdo el impacto que me causó cuando leí por primera vez La casa en el confín de la tierra. Una experiencia alucinante y alucinógena.

15.- Hay novelas con historia, como Rojo alma, negro sombra. De su descatalogación a cotizarse en Amazon por 45 €. ¿Qué pasó con esa novela? ¿Por qué está tan sobrevalorada según su precio? ¿Tienes lectores que te preguntan si tienes el libro?

     Con la desaparición de la editorial 451 fue un libro casi imposible de encontrar, ni siquiera pirateado. Por suerte eso ha cambiado gracias a Gigamesh, que desde Barcelona están sirviendo otra vez el libro a toda España. Es una novela a la que tengo un cariño especial, suponía un cambio radical respecto a Infierno nevado, y el hecho de que fuera avalada por un editor como Javier Azpeitia en su momento me dio todas las fuerzas que me faltaban para seguir dedicándome a esto de escribir.

16.- Un minuto antes de la oscuridad narra la situación de un Madrid catastrófico lleno de vandalismo. Dinos, en una visión fantástica, ¿cómo ves España en el año 2050?

    Ni idea. Aquí tengo que recurrir a la manida frase de Bradbury, cuando decía que él no escribía para predecir el futuro, sino para prevenirlo. Todas estas pesadillas apocalípticas que inundan la ficción contemporánea deben surgir de algún sentimiento de culpa de nuestra cultura, una especie de fantasía masoquista de castigo, porque sabemos que nuestro bienestar tiene un precio y no está garantizado, en cualquier momento podría terminarse. Más allá de esta intuición de alerta ante un posible colapso, yo soy optimista. Habrá colapsos, sin duda. Quizá nuestros hijos vivan peor que nosotros, o incluso mucho peor si las cosas no cambian. Pero no creo que terminen empujando un carrito de supermercado por un paisaje lleno de cenizas y caníbales, por decirlo así.

17.- ¿Se puede vivir de la literatura en este país?

     No. Se puede llegar a vivir de fabricar libros, pero no entendidos como obra literaria sino como producto comercial. Si te empeñas, si estudias las tendencias y escribes el tipo de historias que se demandan en un momento dado, puede que ganes algo de dinero. Pero si hablamos de literatura, de intentar escribir el mejor libro posible al margen de corrientes y modas, no, no hay forma de monetizar eso. Y tal vez sea mejor así, desde un punto de vista creativo. Cuando renuncias al éxito comercial (y no digo que yo lo haya hecho, jaja) se abre ante ti una libertad creativa absoluta y entonces puedes demostrar de verdad hasta dónde llega tu genio.

18.- Ahora imaginemos una utopía, ¿cómo te gustaría que fuese el sector del libro en España en 2020 (librerías, lectores, editoriales…?

     La desaparición de librerías ha sido una tragedia, un agujero abierto justo en el medio de la cadena que une al escritor con el lector. Mientras los libros sigan recluidos en un rincón de los grandes centros comerciales, o solo a través de la venta por internet, no habrá muchas posibilidades de que mejore el panorama literario. Por suerte creo que eso está empezando a cambiar, y se están abriendo nuevas librerías, cada una con su personalidad, como debe ser, con un librero dispuesto a aconsejarse según su criterio… En fin, en mi modesta utopía me conformaría con que todas estas nuevas librerías se consolidasen y se abrieran muchas más. Luego el talento ya corre por cuenta de los autores, claro.

19.- Pasemos al cine unos instantes. ¿Qué libro de terror consideras como una de las mejores adaptaciones al celuloide?

     Me debato entre La semilla del diablo, de Levin/Polanksi, y El resplandor, de King/Kubrick. En el primer caso fue una adaptación literal que captaba exactamente el espíritu y la letra del libro. En el segundo caso, Kubrick hizo lo que le salió de las narices, pero resultó ser una genialidad. 

20.- Mes de Halloween, ¿qué libro de terror nos recomendarías escrito por una mujer?

     Para mí ha sido toda una revelación, Starobinets es una joven autora rusa que se mueve entre la ciencia ficción y el terror, pero desde una perspectiva muy personal. Este libro en concreto contiene la historia que más me ha estremecido en los últimos años, precisamente la titulada Una edad difícil.


Entrevista realizada por María Bravo 

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