domingo, 13 de mayo de 2012

El lenguaje del mundo taurino

El toro, ese gran desconocido. Bueno, el toro y el toreo, por supuesto. Unos se muestran amantes indiscutibles de una buena tarde de toros con una copa de vino tinto en su mano izquierda; otros sienten esta "fiesta nacional" como un maltrato hacia el animal. Sea cual sea la postura de cada uno, lo que sí está claro es que, queramos o no, el mundo del toreo tiene un lenguaje propio, y ese lenguaje ha entrado en nuestro día a día casi sin que nos demos cuenta. Por ello, os ofrezco una lista de diez expresiones o locuciones verbales coloquiales (sin hacer, ni mucho menos, apología del toreo) que podemos utilizar diariamente:


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1.- José está para el arrastre desde que su mujer lo dejó.
     Origen: cuando se llevan al toro a rastras una vez muerto en la plaza.
     Expresión:  hallarse en extremo decaimiento físico o moral (DRAE).

2.- No entres al trapo con esa gentuza, no merece la pena.
     Origen: cuando el torero agita la muleta para que embista el toro al entrar a matar.
     Expresión: responder irreflexivamente a las insinuaciones o provocaciones (DRAE).
 
3.- Cada vez que le ve, le da unos puyazos que la deja callada al instante.
     Origen: una puya es una punta acerada que en una extremidad tienen las varas o garrochas de los picadores y vaqueros, con la cual estimulan o castigan a las reses (DRAE). 
      Expresión: acción o palabra que se emplea contra alguien, a traición.

4.- Es muy fácil ver los toros desde la barrera, pero cuando vives el problema, es otra cosa.
      Origen: se ven los toros desde el balcón o talanquera
      Expresión: no involucrarse en algo por el peligro que atañe.

5.- Para emigrar a otro país, hay que coger el toro por los cuernos y decir “basta”.
      Origen: aunque parezca mentira, los cuernos constituyen la parte más débil del toro, por lo que si un torero los coge con fuerza puede manejarlo.
      Expresión: tener una situación bajo control.

6.- No me cambies de tercio que te estoy hablando de política, no de patio de colegio.
      Origen: cada una de las tres partes en que se considera dividida la lidia de toros (DRAE).
      Expresión: cambiar de tema o conversación. 
 
7.- José me está dando largas, creo que no quiere quedar conmigo.
      Origen: una larga es una suerte de capote muy empleada para recibir al toro, que sale con fuerza y pies de los chiqueros..    
      Expresión: hacer esperar a alguien con evasivas.

8.- Echemos un brindis al sol ante este público.
       Origen: las localidades de la plaza de toros de dividen en "sol" y "sombra". Tradicionalmente, el público que ocupa las localidades de sol es menos entendido en tauromaquia y, por ello, más condescendiente con la faena del torero. Así, cuando este prevé que no va a tener una tarde buena, brinda el toro al público de "sol" para tenerlo contento y este, en agradecimiento, le devuelve el gesto con aplausos.   
      Expresión: cuando alguien está fanfarroneando de cara a la gente para obtener un fin.

9.- ¡Echame un capote que esta tarde vienen mis suegros a merendar!
      Origen: procede del trabajo de los subalternos cuando el diestro está en peligro y echan el capote a la cara del toro para distraerlo.   
      Expresión: terciar en una conversación o disputa para desviar su curso o evitar un conflicto entre dos o más personas (DRAE).
 
10.- El delantero centro hizo un quiebro al defensa.
      Origen: Lance o suerte con que el torero hurta el curpo, con rápido movimiento de la cintura, alembestirle al toro.      Expresión: ademán que se hace con el cuerpo, como doblándolo por la cintura (DRAE).

Por supuesto, hay más locuciones pese a que yo solo he escrito estas diez, ya que tampoco quería saturar al personal. No penséis que esto solo ocurre con el mundo taurino. Lo curioso es que en ciertas expresiones sería imposible averiguar su procedencia, puesto que están tan integradas en el lenguaje cotidiano, que resultaría difícil encasillarlas en un determinado entorno social o festivo. Así, el  lenguaje del deporte, religioso, tecnológico, político o del  sector  publicitario calan,  de manera irremediable, en nuestra forma de hablar, y nos hacen particulares de nuestro idioma español.


Fuente: Alberto Gómez Font, Donde dice... debiera decir, Ediciones Trea, Gijón, 2006.