martes, 20 de diciembre de 2011

"Reflejos"

Si esa bola dorada no hubiera caído del árbol de navidad, Manuel Tener no se hubiera levantado del sofá mientras fumaba en pipa. Días antes, su hijo, Daniel Tener, no tenía dinero suficiente para comprar los adornos navideños, y entró en una pequeña tienda china de 'todo a un euro'. Allí compró unas bolas de navidad de la peor calidad posible, las había verdes y doradas, pero Daniel optó por el color dorado. Y aquella elección podría haber sido mayor si a Ji-Lin, el encargado de la tienda oriental, no se le hubiera traspapelado el número telefónico del almacén donde el año anterior encargó la decoración navideña para su negocio; de tal modo que llamó, por recomendación de un amigo de comercio, al almacén más barato por un precio inferior. Claro que, si Jiao, la hija de veinte años de Ji-Lin no hubiera estado escuchando música pop china, el grupo revelación del momento, en el mostrador de la tienda y no se hubiera puesto a bailar de forma descontrolada, no habría tirado las tarjetas de contacto al suelo y tampoco se habrían desparramado por debajo de las estanterías. Sí, el grupo revelación chino, un grupo que, desde sus inicios no hizo más que despertar la energía en la sangre agitada de las adolescentes. Y, la verdad, este grupo no hubiera llegado a la fama sin el ingenio publicitario de Gao, hermano mayor del batería, que subió a Internet una docena de vídeos del grupo, lo que consiguió, no solo un total de diez millones de visitas, sino el toque de atención de Boby Palmer, productor norteamericano dedicado al lanzamiento de nuevas promesas asiáticas. Y si por casualidad no se hubiera ido la luz de su casa de Miami, hubiera podido ver su correo electrónico, y no hubiera ido a casa de su vecina, pero todo ocurrió al revés, y en la residencia de Alyssa, vecina adicta a pasar largas horas en Internet, pudo descubrir que tenía en su lista topten al grupo revelación chino. Boby Palmer escuchó aquella canción como un gran hallazgo. El señor Palmer sonrió con un destello económico en sus incisivos y pensó fugazmente en su tía francesa: Sofia Palmer. Esta tenía un importante patrimonio en casas, una de ellas en Francia, la otra en Miami y, al no tener descendencia, las cedió a sus sobrinos. Esta fortuna la consiguió gracias a un décimo de lotería que se compró en España, décimo que resultó premiado en su totalidad. Y no lo hubiera comprado a no ser por su amiga española Marta Gara, que, movida por un consumismo empujado por una desestabilidad marital, también compró otro cupón, que no resultó premiado. Y si Jorge Muñoz no hubiera conocido a una mujer más divertida y extrovertida que Marta Gara, jamás se hubiera enamorado de Sara Márquez. Sí, la señorita Márquez, la misma que por las mañanas invitaba a su amante, el señor Muñoz, a casa, cuando su familia no estaba. Sin embargo, esos encuentros se hicieron más difíciles en navidad. Y si el marido y los hijos no hubieran ido a ver un espectáculo navideño mientras Sara se encontraba en casa, no hubiera llamado a Jorge, pero lo hizo. No obstante, el azar actuó con tan mala suerte que a la hora apareció su familia en el hogar, y con tan buena suerte que el amante se escondió debajo del sofá de tres plazas del comedor, con tan mala suerte que una bola dorada se precipitó al vacío desde el árbol de navidad y fue a parar a escasos centímetros del sofá. Y si Manuel Tener no se hubiera agachado a recoger aquella bola dorada, no hubiera visto en aquel objeto el cuerpo entero de Jorge Muñoz, recogido de forma convexa, teñido de áureo y deformado por la imagen. Y, por supuesto, si el destino no hubiera querido que Manuel Tener fumase en pipa, al agacharse, no hubiera desparramado ceniza, ni se hubiera incendiado por accidente el arbolito dichoso, ni todos hubieran desalojado el hogar entre gritos, inclusive el señor Muñoz, que, semidesnudo, se aventuró entre el humo sin dejar ninguna prueba demostrable más que el reflejo azaroso en la bola dorada de navidad.

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12 comentarios :

  1. Que estupendo relato .... me dejo buena sensación .... buen blog ...lo encontre por casualidad viendo el blog de mi hermano ..... para que decir mas ...te sigo y me quedo ..... Michel

    www.micheldeb.tk

    www.lamalapoesia.tk

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  2. Todos los acontecimientos que nos suceden vienen encadenados. Al igual que en el relato, me gustaría saber que eslabones me han llevado a la situación en que estoy; porque como bien me hizo ver una amiga en común que tenemos, la casualidad no existe. Un saludo navideño

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  3. Y si María Bravo no hubiese decidido escribir este relato y llevarlo al Taller, no estaríamos todos enganchados a esta pequeña fábula de la Navidad que ha creado. Y sigue girando la rueda...

    No olvidemos que la espiral de acontecimientos del relato empezó contigo, tú fuiste su primera causa. Verdaderamente, es desbordante tu originalidad y tu capacidad para llevarnos por donde quieres. Siempre es una gozada leerte.

    Te has ganado un adepto. Te seguiré también por aquí a partir de ahora. ¡No dejes de escribir!

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  4. Precioso relato María,desde algo más te felicitamos por ello.

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  5. Me ha encantado, me ha despertado una sonrisa, ajajajaj. Gracias y Feliz Navidad

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  6. Aparte de las risas que me he echado con este relato, deja tras de sí un dilema para meditar un rato, ¿Existe el destino o tan solo un cúmulo de circunstancias casuales?

    En mi novela, en la que estoy trabajando todavía, el prota hace una breve reflexión sobre este asunto.

    Un abrazo.

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  7. Juan Antonio Alcázar20 de diciembre de 2011, 22:18

    Un relato sugerente y que da que pensar sobre el destino.-
    Me ha gustado bastante.-

    El destino, el azar, los dioses, no suelen mandar grandes emisarios en caballo blanco, ni en el correo del Zar. El destino, en todas sus versiones, utiliza siempre heraldos humildes.

    Francisco Umbral

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  8. Bastante creativo tiene cierta influencia asiatica que a mi tambien me gusta..:D me gusto bastante y me gustaria compartirles tambien mi blog: http://historiasdesheila.blogspot.com/

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  9. ¡Muchas gracias a todos por vuestros comentarios! Yo estoy más encantada aún de que os haya gustado y hayáis pasado un buen rato leyéndolo :)

    Michel: he entrado en tu blog de poesía y ¡me han encantado tus fotografías! como la de los cadáveres abrazados. Tienes otra en blanco y negro con un hombre y una mujer que se van a batir en duelo que también me ha dejado impresionada... ¡yo también te sigo!

    l'hel·lènic: yo creo que en las casualidad hay de todo, a veces no existen, pero otras sí y solamente tenemos que ser inteligentes y usarlas a nuestro favor para elegir bien nuestro camino.

    Alejandro: Desde luego, la rueda puede girar de forma indefinidad, pero el cuento había que pararlo en algún momento, jeje. Me encanta que disfrutes con mis escritos y para mí será un placer leer tus comentario. No dudes en pasarme algún blog o algún escrito que hagas público (a parte de los que lees en voz alta ;) ¡Gracias por tus palabras!

    Algo más que lecturas: gracias :) Me ha parecido una buena forma felicitar la navidad.

    Daniel Rubio: sí, tu comentario ha entrado jaja. Sobre si existe el destino o solo un cúmulo de circunstancias casuales... mmhh... cada uno pensará de una manera, pero yo creo que la vida se conjuga con ambas partes. Si imperase una, esto de vivir sería un tedio sin fundamento ;)

    Juan Antonio Alcázar: El destino utiliza heraldos humildes, que somos nosotros y nuestras circunstancias. ¡Gracias por tu comentario!

    Sheila Garcia: Si te soy sincera, mi influencia no ha sido asiática, aunque me haya pasado por allí con la música pop china. Mi influencia han sido los reflejos que se ven en el día a día y que pueden llegar a ser una historia en sí misma :) ¡Un saludo!


    ¡¡FELIZ NAVIDAD!!

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  10. Querida María,

    Te felicito. Tu relato me ha encantado, esta serie de historias entrelazadas a modo de "efecto mariposa". Demuestra, no sólo una gran imaginación y creatividad, si no también un gran dominio de la técnica. A mi parecer, es fruto de un trabajo de reflexión importante; y por ello es digno de elogio.

    Sobre el tema que tratas en el relato... precisamente hoy alguien me ha dicho algo así como que la casualidad sólo es un nombre que le damos a algo cuando ocurre, no sabemos por qué,y sin embargo, es exactamente lo que debía suceder.

    Afirmar que uno no cree en las casualidades es como decir que el destino existe y que, por lo tanto, todo está ya decidido de antemano, que no podemos elegir. Me gustaría pensar que tenemos un poco más de control sobre nuestras vidas, y que tenemos la oportunidad de posicionarnos y de escoger, en resumen, que cada uno tiene la posibilidad de forjarse su propio destino. De no ser así, la pasividad sería la actitud adecuada para afrontar la vida, algo con lo que no estoy para nada de acuerdo. Sin embargo, bien es verdad que en ocasiones suceden cosas que escapan a la razón. ¿Quién sabe?

    Tu más fiel lectora,

    J.

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  11. Querída J.

    Yo te agradezco tus felicitaciones. Eso de "es fruto de un trabajo de reflexión importante...", lo cierto es que lo hice en 10 minutos jeje. Bueno, es broma, lo digo para engordar tus elogios.

    Yo creo en las casualidades y en el destino. Y creo que ambas se pueden moldear, cambiar, destruir y confeccionar según vas haciendo tu vida.

    Por ello, no hay que dejar de moverse, experimentar, disfrutar de las cosas y aprender. Vamos, que en cualquier momento me reuno contigo y nos damos una buena cena para celebrar lo vivido, que no es poco y que será mucho más ;)

    Te mando un beso y un abrazo muy grandes y, sobre todo, GRACIAS por el apoyo que siempre me das.

    Para mi más fiel lectora J PUNTO :)

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  12. Me ha gustado la tela que tejes en tu relato, la fluidez que desprende, pese a que yo no creo en el destino, me lo impide mi lado práctico y racional.
    Un beso y aprovecho para felicitarte las fiestas.

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